Logo La República

Martes, 13 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Falta atención seria al transporte público

Carlos Denton [email protected] | Miércoles 18 noviembre, 2015


Más de uno frente a la tarifa para distancias relativamente cortas decidirá que es mejor comprar carro y viajar a la hora que quiere

Falta atención seria al transporte público

Actualmente resido a unos cuatro kilómetros de La Sabana; el servicio de autobús que llega más cerca a mi casa pasa a una distancia de un kilómetro. Entonces soy propietario de un vehículo, como tantos habitantes, no porque “me libera” (ver publicidad de automóviles) sino por necesidad.
Como es el caso del 90% de los autos en uso en el país, el mío queda estacionado 23 horas al día, ocupando unos metros del territorio. La otra hora pasa en congestiones urbanas contaminando el medio ambiente.
¿Por qué vivimos tantos en estas circunstancias? Sinceramente porque el sistema de transporte público realmente no es funcional.
Las rutas, las unidades, los costos, los horarios no son los adecuados para una población dinámica, trabajadora del siglo XXI.
El Ministerio de Transportes logró organizar unas cuatro o cinco líneas “intersectoriales”, que es un avance, pero sigue siendo San José un centro de acopio; miles de habitantes se ven obligados a visitar la capital para cambiar de autobús.
El nivel de descuido y mal diseño es especialmente notorio cuando se ven las unidades extralargas de tres ejes circulando por el centro de la ciudad, totalmente vacías. Para los que no entienden, al ser San José un centro de acopio, tuvo el gobierno que poner la prohibición de placa porque no cabían todos los buses y los autos el mismo día. Como no tienen los del MOPT la valentía de entrar en el problema de los autobuses, castigaron a los que tenemos que usar automóviles para llegar a nuestros destinos.
Ojalá que algún candidato a la alcaldía de San José ofreciera quitar los buses del centro y también eliminar la prohibición de placa; la capital se convertiría en un lugar atractivo para residir, el valor de los terrenos aumentaría y el comercio regresaría de forma fuerte a la Avenida Central.
Hubo una luz de esperanza cuando Incofer comenzó a operar un sistema de transporte urbano por ferrocarril, usando locomotoras y vagonetas del tipo que se ven en las películas de John Wayne y también unas unidades superusadas y vendidas por los españoles a un precio elevado que cubren rutas hasta Heredia, Cartago y Belén. Opera lunes a viernes por unas pocas horas y, no obstante, miles lo usan. El deterioro en los equipos, los rieles, y el servicio desde que llegó el gobierno actual es evidente. Que demoraron más de dos semanas arreglando un hueco en la ruta a Heredia, suspendiendo el servicio, es solo una de muchas muestras de la incapacidad de la administración actual.
Entonces, para demostrar que es un “gobierno del pueblo” el Incofer está pidiendo una tarifa de ¢620 no importa la distancia que viaja el cliente. Si viaja desde la Contraloría al Pacífico ¢620 y si el trayecto es de Cartago a Heredia lo mismo.
Más de uno frente a la tarifa para distancias relativamente cortas decidirá que es mejor comprar carro y viajar a la hora que quiere.

Carlos Denton
[email protected]