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Se incumple con la norma mínima de resistencia establecida por el Código Sísmico, en un alto porcentaje de construcciones analizadas en el país


Falta supervisión en construcciones

Los estudios que desde hace aproximadamente tres años realiza el Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos junto con el Instituto Costarricense del Cemento y del Concreto en el Area Metropolitana, Guanacaste y Puntarenas, sobre las mezclas de concreto utilizadas en algunas construcciones, arrojaron resultados preocupantes.
La realidad es que se incumple con la norma mínima de resistencia establecida por el Código Sísmico, en un alto porcentaje de las muestras analizadas por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales, de la Universidad de Costa Rica. Esto debido a malas prácticas, personal no calificado y falta de supervisión.
Dichas normas contemplan una serie de requisitos y, entre ellos, la forma en que se realizan las mezclas de concreto.
Las empresas constructoras y los ingenieros directamente a cargo de las construcciones deben asumir con gran sentido de responsabilidad profesional sus obligaciones, de manera que todas las normas indicadas en el Código Sísmico se cumplan estrictamente en las construcciones que llevan a cabo y supervisan.
Otro de los factores detectados como causante de las malas prácticas es el de la escasa preparación técnica de la mano de obra, presencia de operarios no calificados y una pobre supervisión.
Todo esto es responsabilidad de las empresas constructoras quienes, al contratar a su personal, deben verificar que tenga el conocimiento técnico necesario o capacitarlo en caso contrario.
Posteriormente, lo que sigue es la adecuada supervisión para asegurarse de que las disposiciones técnicas se cumplen en el día a día. Maestros de obra e ingenieros deben contar con una estrategia de trabajo adecuada que mantenga el control idóneo para asegurar al propietario del inmueble que la edificación es segura.
Es evidente, según los resultados del mencionado estudio, revelados en LA REPUBLICA el jueves pasado, que estos compromisos no se están cumpliendo como corresponde y, por ello, los responsables deberían asumir las consecuencias y reparar el daño antes de que este pueda llegar a ser mucho mayor.
Quienes no lo hagan deberían estar sometidos al mismo enjuiciamiento que otros profesionales, como los médicos, cuando incurren en mala praxis, ya que en ambos casos lo que se pone en juego es la vida humana.
Por otra parte, han de ser los propietarios de las obras en construcción los que exijan a los profesionales responsables una mayor rigurosidad para cumplir con la debida práctica que garantice la calidad y el apego al Código Sísmico.
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