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Uso de la fuerza o más diplomacia, depende de si Corte Internacional de Justicia impone medidas cautelares a Nicaragua
Fallo de La Haya… abre caja de Pandora

Decisión del Tribunal se conocería a finales de febrero o a principios de marzo
En cualquier momento la Corte Internacional de Justicia de La Haya citará a una nueva audiencia por el conflicto con Nicaragua, tras pasar más de un mes de haber conocido el caso.
En la convocatoria se conocerá la resolución en torno a las medias cautelares solicitadas por Costa Rica, para detener la invasión militar nicaragüense en la nacional Isla Portillo-Calero.
La respuesta solo puede ser en dos vías, ordenar el retiro de las tropas nicas, o bien, avalar su presencia y por ende la violación a la soberanía costarricense.
Una u otra opción cambia por completo la estrategia a seguir por la diplomacia nacional y abre un nuevo capítulo en la historia de este litigio que ya va a cumplir cuatro meses.
Las autoridades nacionales tendrán que apostar por el uso de la fuerza o seguir caminando por la senda de la política multilateral. Ambas medidas no se pueden utilizar en conjunto.
Una resolución contraria a los intereses nacionales, echaría por la borda el trabajo diplomático hecho hasta ahora y dejaría con tanque de oxígeno a Costa Rica, pues a través del diálogo y la negociación pacífica ya no habría opciones para resolver el conflicto con el vecino del Norte.
Pero si la Corte de La Haya acredita la versión costarricense, la verdad estará del lado tico. La respuesta se conocería dentro de dos semanas.
Las medidas cautelares estarían en vigor por lo menos cuatro años, mientras los jueces analizan el caso en su totalidad y dan a conocer un fallo.
El conflicto con el vecino del Norte se suscitó desde el pasado 21 de octubre, cuando las autoridades nacionales denunciaron que Nicaragua vertía en su territorio los sedimentos de un dragado que realiza en el río San Juan.
Pocos días después, Costa Rica también evidenció la invasión de militares nicas en Isla Calero, donde permanecen intermitentemente junto a decenas de obreros del vecino país del Norte.
Hasta la fecha la diplomacia tica ha denunciado la violación ante la Organización de Estados Americanos y el daño ambiental en la zona ante la Convención Internacional de Humedades; sin embargo, ninguna de las dos gestiones da frutos a la fecha.
Ahora, solo se está a la espera de la solución de la Corte de La Haya, instancia que determinará cuál será el rumbo que tomará el conflicto y definirá cuál de las dos naciones tiene la razón.

Natasha Cambronero
[email protected]

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