Factor humano - Sele: Mi versión
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Sele: Mi versión

En días recientes se han expresado diversas versiones sobre mi salida de la Selección en setiembre de 2009; incluso, algunos han cambiado la suya varias veces. Comparto mi versión.
Relación con jugadores: Jamás tuve problemas con ellos. A la mayoría les conozco desde los exitosos procesos de 2001 (Sub-17), 2002 (Mayor) y L.D.A. 2002 a 2005 (campeones nacionales, UNCAF y CONCACAF). Trabajamos juntos 13 meses y estábamos habituados al tipo de actividades para el desarrollo del equipo. Ni un solo jugador ha señalado problemas con mi persona. Es más, todavía colaboro con varios de ellos en diversos asuntos. Se afirmó que algunos estaban a disgusto con mi labor. ¿Cuáles y por qué? ¿Cuándo? ¿Quién dijo qué? La semana pasada los líderes de los seleccionados desmintieron rumor sobre su solicitud de mi salida del equipo. A la fecha, 29 de ellos me han manifestado formalmente su apoyo, amistad, y solidaridad ante estos hechos.
Relación con Kenton: Rodrigo me ratificó esta semana su agradecimiento por mi apoyo a su gestión y que jamás solicitó a la Federación mi separación del cuerpo técnico, como lo argumenta la Federación. Somos amigos desde hace diez años y yo tenía clarísimo que él era el jefe; es improcedente que se diga que teníamos conflictos de liderazgo y que yo desestabilizaba la relación entre él y los jugadores. Ese es el argumento más insólito y falso que he escuchado en mis diez años en el fútbol. Mi formación y valores incluyen el respeto y la lealtad a la jerarquía, pues sin eso prevalecen el desorden y la confusión.
El rumor sobre estas situaciones no salió de los jugadores ni del cuerpo técnico. Fuera de ellos, nadie tuvo acceso visible a mi trabajo, ni siquiera los delegados de la Federación. Nuestras sesiones eran privadas, breves, y con alto involucramiento de los jugadores. Unas actividades agradaban más a unos que a otros, pero eso no significó rechazo al proceso. Los proyectos de computación, inglés, lectura y bachillerato (que estaba por iniciarse), eran bien aceptados, de lo contrario no habrían funcionado.

Llegué al fútbol con la voluntad de impulsar valores, el desarrollo integral y un espíritu ganador. Solo esta vez no logramos las metas; sin embargo, lo importante es haber aportado todo lo que pude o se me permitió.
El intento de dañar mi nombre ya está hecho, pero mi conciencia está tan intacta como la interpretación de la verdad que expreso en estas líneas.
Para verdades el tiempo y un Dios que todo lo mira.

German Retana
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