Enviar
Oposición rechaza complot contra el gobierno
Exportadores bolivianos se declaran en emergencia

La Paz
EFE

Los exportadores bolivianos se declararon ayer "en emergencia" por la pérdida de competitividad que están experimentando pese a la bonanza de la economía internacional y pidieron un diálogo "serio" con el presidente Evo Morales.
En un documento recogido por la prensa local, la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) expuso los principales problemas y preocupaciones del sector y solicita una pronta reunión con el mandatario para lograr "soluciones inmediatas".
La Caneb abogó por conseguir que las exportaciones bolivianas "sigan creciendo no por los altos precios internacionales, sino por las mejores condiciones de competitividad generadas por el Estado".
Mientras, el gerente de la entidad privada Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, alertó a Efe de que el país "está perdiendo" su opción de consolidar mercados, de ampliar y diversificar exportaciones, en una época "de vacas gordas".
"Cuando la economía mundial comience a declinar, pasará factura la falta de un mayor compromiso del gobierno con los exportadores", opinó Rodríguez.
Por otra parte, la oposición boliviana rechazó ayer las frecuentes denuncias del presidente Evo Morales sobre un complot para derrocarlo y señaló que el gobierno no ha presentado hasta el momento ninguna prueba para sustentar tal acusación.
"Nosotros ya ni tomamos en serio esas denuncias", declaró a Efe el senador Óscar Ortiz, de Poder Democrático y Social (Podemos, derecha), la mayor alianza opositora en Bolivia.
"A estas alturas, ya debería haber algún procesado o, al menos, algún acusado" de promover el supuesto complot contra Morales, apuntó Ortiz, al recordar que el gobierno no ha podido probar hasta el momento que exista una conspiración para derrocar al mandatario.
Mientras, desde la ciudad oriental de Santa Cruz, feudo de la oposición al presidente indígena, fuentes del comité cívico de esa región comentaron a Efe que sus dirigentes no van a opinar más sobre el tema, porque las acusaciones del gobierno "no tienen fundamento".
Las denuncias del supuesto complot se basan en un documento atribuido a un grupo radical minoritario de Santa Cruz, que traza un plan para "tumbar al indio" Morales.
En él se citan estrategias para la caída del gobierno, como "hacer fracasar la Asamblea", abrir otro frente de conflicto entre las ciudades mineras de Oruro y Potosí, y retomar las movilizaciones por las autonomías regionales.
"Cuando la presión sea intolerable, el gobierno caerá por gravedad", anota el supuesto documento de la llamada "Nación Camba", un grupo radical regionalista asentado en Santa Cruz.
Pero el vicepresidente Álvaro García Linera fue más allá, al implicar también, de manera indirecta, a Estados Unidos, cuando manifestó que ese país financia a ideólogos opositores y ex funcionarios contrarios a Morales.
A continuación, en clara referencia al embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, el propio Morales dijo que algunos embajadores llegan a Bolivia a "hacer política" y financian propuestas contra el gobierno, lo que calificó de "conspiración".
Mientras, el mandatario venezolano, Hugo Chávez, ha reiterado en las últimas semanas su "preocupación" por los intentos de "la oligarquía y el imperio" encaminados a frenar los cambios que impulsa en Bolivia su amigo y aliado Morales.
Para Ortiz, estas acusaciones no son más que "cortinas de humo" de las que se sirve el gobierno para ocultar sus deficiencias de gestión y trasladar a un segundo plano las recientes protestas contra Morales.
Ver comentarios