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Viernes 11 Abril, 2014

El cese de operaciones en el país de la planta de producción de Intel y del centro de atención al cliente de Bank of America no se debe a factores internos, mucho menos políticos


¿Éxodo de inversiones?

El reciente anuncio de cierre de operaciones de la planta de producción de Intel, sumado al súbito cese de operaciones del centro de atención al cliente de Bank of America, plantea la inquietud sobre el clima de inversiones en nuestro país.
Consecuencias. La consecuencia inmediata será el desempleo de alrededor de 3 mil personas a lo largo de 2014, sin embargo, existe un golpe indirecto al empleo, específicamente al del cantón de Belén.
Realidad. El cese de operaciones en nuestro país de la planta de producción de Intel y del centro de atención al cliente de Bank of America no se debe a factores internos, mucho menos a factores políticos, a pesar de que convenientemente coincide con el discurso liberal.
Intel. El caso específico de Intel pasa por un tema de reestructuración en su esquema de producción, tratando de posicionarse en la producción de microprocesadores para dispositivos móviles; un mercado creciente y de suma importancia para una compañía como Intel que ha registrado un rezago en este sector y en general, en todos los de su producción.
Para mejorar sus utilidades Intel ya estableció un primer puesto de producción en Vietnam, país con el que no podemos competir a la hora de analizar los costos de producción ya que a modo de referencia, al analizar datos como el PIB podemos ver que Vietnam cuenta con un PIB per cápita de $3.200 (2013), el cual es tres veces menor al de Costa Rica que ronda los $9.300.
Estos datos resultan aún más vinculantes a la hora de analizar el salario mínimo en cada país, ya que mientras en Vietnam el salario mínimo es de $65 mensuales, en nuestro país ronda los $550. Sin duda, es imposible competir contra una mano de obra extremadamente barata, pero a su vez poco especializada.
Por su parte, Bank of America a principios de año informó que su ganancia trimestral subió en casi $3 mil millones porque las ventas crecieron y las pérdidas hipotecarias disminuyeron con fuerza, lo cual hace prever que deberá ir afrontando su compromiso de ir devolviendo empleos a Estados Unidos conforme a la recuperación del banco, muestra clara es el cierre de sus centros de atención de México, Filipinas y Costa Rica.
La salida de estas empresas no es culpa del actual Gobierno, ni implica un éxodo de las inversiones, muy a pesar de que ciertos sectores políticos así lo quieran hacer ver.
Costa Rica debe continuar atrayendo inversiones y facilitando su llegada, fortalecimiento y establecimiento. Sin embargo, no puede hacer nada ante factores externos que influyen directamente en cada empresa que invierte en nuestro país.


David Villatoro Reyes

Administrador de negocios con énfasis en finanzas