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Debido a la desaceleración económica de Estados Unidos las cosas empezarían a empeorar este año

Exceso de crédito preocupa al Central

- Entidades financieras han crecido en préstamos hasta un 50%, a juicio de Francisco de Paula Gutiérrez

- Un descuido de quienes ahora se benefician les podría provocar un “crujir de dientes”

Wilmer Murillo
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No es posible esperar que la situación desfavorable de la economía estadounidense no golpee al país, donde va el 50% de las exportaciones nacionales, y de donde viene la mayoría de la inversión extranjera y el turismo.
Esta situación ha venido a despertar la voz de alerta del sector financiero costarricense, que teme que a partir de la segunda mitad del año la bonanza comience a retroceder para dar paso a un futuro económico lleno de sombras.
En ese sentido la primera llamada de atención la hizo Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central.
“Aunque se vive una época de vacas gordas nos aguarda un periodo de vacas flacas, para la que hay que estar preparados”, aseveró Gutiérrez, quien advirtió sobre la preocupación que genera el elevado nivel de endeudamiento.
Las cosas podrían empeorar a partir del medio año, por lo cual Gutiérrez demandó “prudencia y más prudencia”, a las instituciones bancarias y financieras, ante el riesgo de que el país pueda sufrir una especie de crisis “subprime”, parecida a la de Estados Unidos.
Esto por cuanto las tasas de interés tenderán a subir en términos reales, y que las carteras de crédito que las entidades financieras administran podrían verse afectadas si se están dando préstamos en forma muy amplia.
Algunas de las entidades financieras habrían excedido el límite de crédito hasta en un 50%, aspecto que preocupa pues muchos quizás no podrían pagar sus deberes.
La situación de las tasas de interés bajas ha “relajado” el crédito, pero es algo que tenderá a revertirse. Cuando empiecen a subir, muchos no podrían pagar, como ocurrió en Estados Unidos. La falta de provisiones ante ese evento podría conducir a un “crujir de dientes”, señaló Gutiérrez.
El funcionario reprendió a empresas cooperativas de ahorro y crédito que están prestando en forma “laxa y excesiva”, y aunque no precisó nombres, dejó entrever que cada “palo deberá aguantar su vela”. Sin embargo, ninguno de los gerentes de cooperativas de ahorro y crédito hizo comentarios sobre el tema.
Los bancos comerciales tampoco quedaron al margen de las críticas que deslizó el funcionario por prestar en forma excesiva, argumentando que esa circunstancia plantea un riesgo sistémico. Es decir, un peligro para todo el sector financiero nacional.
“Un banco anunció en Expoconstrucción, que financiaba el 100% de la vivienda y otro en Expomóvil, el 100% del carro y regalaba las llantas”, citó Gutiérrez, como ejemplos de lo que él considera imprudencia.
Al respecto, las bajas tasas de interés podrían estar incentivando a personas con poca capacidad de pago a endeudarse y que una vez que las condiciones económicas cambien, podrían enfrentar problemas para pagar lo cual afectaría a todo el sistema financiero.
“Estoy seguro de que los bancos están conscientes de que los niveles vigentes de las tasas de interés de corto plazo en colones no son sostenibles por mucho tiempo”, adujo Alberto Franco, economista.
Las tasas bajas no son sostenibles y lo peor sería ver a la gente embarcada en créditos a los que posteriormente no podrían servir, reafirmó a LA REPUBLICA, Luis Liberman, gerente general de Scotiabank.
Este año las condiciones de tasas de interés prevalecen pero el crecimiento del crédito estará en función de las captaciones que realicen los bancos, por lo que dicho crecimiento podría ser menor”, añadió por su parte Guillermo Quesada, gerente de Bancrédito.
Entre tanto, Gerardo Porras, gerente del Banco Popular, considera que cada banco debe medir cuán sensible es su cartera a la variación de tasas de interés.
En este nuevo entorno, y debido a la competencia misma los bancos deben buscar alternativas de negocios.
Para el Banco Nacional “este año la expectativa de crecimiento de la cartera de préstamos es de un 33% menor al 57% alcanzado en 2007”, indicó, William Hayden, gerente general.
En cuanto a las fuentes de crédito internacional, estas tenderán a ser menores y el crédito será cada vez más caro, otro elemento que golpearía a Costa Rica.
Las empresas requieren más financiamiento para producir más, y las personas que tienen mayores ingresos y que ahora pueden endeudarse podrían verse eventualmente afectadas.
A pesar de las tasas reales negativas, Gutiérrez, reafirmó el compromiso del Banco Central de mantenerlas. “Cuando decidimos recortarlas, escogimos un camino angosto y con espinas: desestimular el ingreso de capitales de naturaleza especulativa”, señaló.
A juicio del banquero central, la medida se tomó a contrapelo de las mismas opiniones del staff del Fondo Monetario Internacional, y en respuesta a las agresivas bajas de tasas de interés adoptadas por la Reserva Federal de Estados Unidos (Banco Central).
Debido a las presiones hacia la baja, no tiene sentido incentivar ingresos de capitales, tirar muchos colones a la calle y al retirarlos incrementar aún más las pérdidas del Banco Central que el año pasado sumaron casi ¢100 mil millones.



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