Evite estas trampas al elaborar estrategias
Enviar

Harvard

Evite estas trampas al elaborar estrategias

Al crear una estrategia, muchos líderes ceden a tentaciones que resultan en decisiones estratégicas débiles. A continuación tres errores comunes y cómo evitarlos:

• No escoger. Intentar ser de todo para los clientes no es una estrategia ganadora. Seleccione segmentos específicos de consumidores con características particulares que pueda atender mejor.

• Adquirir para cambiar campos de juego. Las adquisiciones normalmente solo suman complejidad innecesaria. Si no puede hacer una estrategia en su ambiente actual, no necesariamente destacará en otro distinto.

•  Aceptar una opción existente como incambiable. Las compañías siempre tienen la opción de escoger en qué parte del mercado jugarán, así que no lo use como excusa para un desempeño mediocre.

No exagere las promesas en su nuevo trabajo
Al tomar un cargo nuevo, puede ser tentador enlistar todas las grandes cosas que planea lograr en su primer año. Pero tenga cuidado antes de hacer compromisos difíciles. Desconoce qué obstáculos imprevistos pudieran entorpecerlo. Sea conservador al fijar expectativas con su nuevo jefe y demás interesados. Si genera más resultados, los tendrá encantados. Pero si promete demasiado y se queda corto, corre el riesgo de socavar su propia credibilidad. Incluso si cumple exitosamente muchos proyectos pero no hace todo lo de su lista, para ellos habrá fallado.

Ayude a alguien a ventilarse
Es difícil saber qué hacer cuando alguien está despotricando. Mucha gente intenta participar y dar consejos. Otros se congelan y simplemente guardan silencio. Ninguno de estos enfoques ayudará a la persona en cuestión a sacarse las emociones negativas y seguir adelante. La próxima vez que alguien le pida su oreja para contarle un problema, pruebe con hacer preguntas. ¿Qué es lo que más la frustra? Preguntarle sobre su frustración es menos prejuicioso. Escuche y obtenga detalles del problema. Una vez que haya ventilado lo que siente, estará en mejor posición para pensar soluciones potenciales. Cuando las personas están molestas, lo que les diga importa menos que lo que haga para que se abran con usted.

Temas de conversación

¿Forma parte de los “aversos al esfuerzo”?
Los resultados de un experimento sugieren que más de un quinto de los participantes prefirió la aburrida aunque sencilla tarea de vigilar a los visitantes en una galería de arte en lugar de las más envolventes aunque demandantes tareas de acompañar a los artistas y limpiar durante un festival cultural, pese a que habían predicho que disfrutarían más las tareas envolventes. La disposición de los participantes a aceptar menos salario para trabajar en la galería revela un fenómeno que los investigadores David A. Comerford y Peter Ubel, de la Universidad de Duke, llaman “aversión al esfuerzo”.

No ayuda decir que pudo haber sido peor
Luego de haber sido sometidos a la desagradable experiencia de recibir comentarios negativos respecto a una tarea, los participantes de una investigación se sintieron particularmente mal (obteniendo un promedio de cuatro en escala de siete puntos de afectación positiva) si se les informaba indirectamente que “no era grave” recibir una calificación baja. En contraste, los que pudieron decidir ellos mismos la gravedad de un evento como este se sintieron menos mal (4.63), pese a que también tendieron a clasificar la experiencia como “no grave”. La investigación, realizada por un equipo encabezado por Kristin W. Grover, de la Universidad de Vermont, sugiere que las personas que han sufrido desgracias se sienten peor cuando su experiencia es minimizada por los demás.

Ver comentarios