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Martes, 20 de noviembre de 2018



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Evaluación

| Viernes 03 octubre, 2008



ESQUINA EPICUREA
Evaluación


¿Cómo evalúa usted un restaurante? ¿Qué aspectos observa y analiza para medir su nivel de satisfacción?
Hemos comentado varias veces sobre este tema, sin embargo, siempre hay espacio para agregarle más a la receta.
En Costa Rica hemos avanzado en el nivel de exigencia del consumidor, pero falta mucho; esto lo constatamos al visitar sitios en los que observamos prácticas que siguen siendo aceptadas por los clientes.
¿Será que no hemos aprendido a hacer valer nuestros derechos como consumidores?
Está bien aceptar ciertas costumbres si pertenecen a una cultura, forman parte de esta y quizás puedan parecer abusivas a otras personas que no pertenecen a dicha cultura, en este caso el observador y crítico requiere una lección de tacto y buena educación (aparte de, quizás, un viajecito por el mundo para que aprecie la diversidad de culturas y sus expresiones).
Otra cosa es, sin embargo, prácticas que no pueden pasar inadvertidas como la higiene, el orden, el mantenimiento adecuado, la comodidad y otras por el estilo.
Una motocicleta parqueada en un costado del salón, sillas amontonadas en una esquina o moscas que no lo dejan en paz.
Claro, preguntará un lector y… ¿cuál es el precio del menú? Cierto… nuestra tolerancia o “elasticidad” de dicha tolerancia será a veces directamente proporcional a la capacidad de pago, disponibilidad de precio y desde luego cantidad de opciones en un momento dado. Quiere decir que siempre estaremos analizando y evaluando nuestro nivel de satisfacción, sin embargo, solamente activaremos “la quejadera” si nuestra tolerancia en el momento es superada por los factores que nos afectan.
Lo que nos lleva a recomendar es el no quedarse callados cuando observamos algo que nos perturba, aunque tengamos la capacidad de “entender” y hacer la vista gorda solo por comodidad.
Los propietarios de negocios se enfrentarán a tiempos turbulentos como se vaticinan, cuidar a su clientela será un ejercicio provechoso solamente si este propietario se preocupa por ofrecer un valor agregado, lo que no se espera, una diferenciación en síntesis.
Pronto habrá más sitios que personas dispuestas a visitarlos… ¿cuál será nuestra elección? Quizás aquellos que inclusive sin poder decir a ciencia cierta por qué nos gustaron, pues el propietario se encargó de incorporar pequeños detalles en la experiencia, no solamente basados en el servicio personalizado. Buen provecho y hasta la próxima semana.

Alfredo Echeverría
Director Ejecutivo
Grupo HRS Consultores