Enviar

Pareciera que se inicia el debate en el país acerca de lo pertinentes que son o no los actuales programas de estudio y la forma en que se enseña


Estudiar… ¿qué y cómo?

Finalmente, casi al terminar el mandato de esta administración que mantuvo en su cargo al mismo Ministro de Educación del gobierno anterior, pareciera que se inicia el debate acerca de lo pertinentes que son o no los actuales programas de estudio y la forma en que se enseña.
Ante la urgente necesidad de brindar una educación que permita a los niños y jóvenes desarrollar todo su potencial de modo que les posibilite enfrentarse con éxito a las exigencias del siglo XXI, el Ministerio de Educación ha propuesto cambios, pero al menos un sector de los educadores no está de acuerdo con ellos y así lo ha manifestado.
El desacuerdo no solo tiene que ver con la manera de llevar adelante el proceso educativo (métodos), sino con las modificaciones mismas hechas a los contenidos de los programas.
Educadores pertenecientes a la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza, han dicho que si bien es cierto están de acuerdo en que se necesita actualizar programas, no concuerdan con los cambios propuestos por el ministro Garnier.
Habrá, sin duda, mucho que debatir sobre este importante tema y ojalá así sea, porque está en juego en ello el futuro de los costarricenses.
Punto por punto habrá que estudiar los cambios propuestos por el Ministerio y las objeciones que razonan los educadores, pero, al menos, el debate se inicia.
Los estudiantes de hoy deben aprender a aprender, a pensar, a buscar información confiable en Internet. Pero también deben tener disciplinas que despierten su potencial creativo, necesario para innovar. Con esas herramientas deberán participar en el proceso que ha de ser de enseñanza – aprendizaje.
Sin embargo, debemos enfrentarnos a varias situaciones como que los propios educadores no han sido formados para esto y que tampoco en muchos hogares en donde ambos padres trabajan, se lleva a cabo el seguimiento y colaboración a los hijos para sus estudios.
Por otra parte, una buena cantidad de niños y adolescentes en este país no solo no cuentan con computadora y conexión para hacer uso de la tecnología, sino que, en algunos casos, hasta les cuesta o no pueden llegar a sus centros educativos por largas distancias, falta de transporte o, peor aún, falta de sus alimentos básicos y necesarios o situaciones de enfermedad sin posibilidades de atención médica.
Es decir, que un esfuerzo real del gobierno —no solo de este sino del próximo— por mejorar la educación, pasa por un programa integral que atienda todo el abanico de problemas a que se enfrentan cada día muchos estudiantes.
No obstante, es positivo que al menos el debate de estos temas se comience a producir.
 


Ver comentarios