Estímulo de Draghi no convence a la bolsa europea
La probabilidad de que el Reino Unido abandone la UE, o la incertidumbre política en Irlanda y España, son otros de los problemas que Mario Draghi y el BCE deben analizar. Bloomberg/La República
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 Mario Draghi no está logrando convencer a los inversores en renta variable de que el BCE tiene munición suficiente para restablecer el crecimiento.
Aunque todos los economistas consultados por Bloomberg esperan que el banco central rebaje los tipos de interés en la reunión de responsables de políticas que tendrá lugar el jueves, y el 73% de ellos prevé que eso aumente el volumen de dinero introducido en el sistema financiero con la compra de bonos, los gestores de fondos no son tan optimistas en cuanto a que la decisión se traduzca en una subida significativa en la cotización de los títulos.
En el primer año de expansión monetaria, el Euro Stoxx 50 cayó un 17%, y la volatilidad alcanzó niveles desconocidos desde 2008.
Desde el pasado abril, el indicador ha caído todos los meses excepto uno después de cada reunión del BCE.
“No va a ser fácil para Draghi restaurar la confianza en la recuperación”, afirma Andreas Nigg, director de estrategia en renta variable y materias primas de Vontobel Asset Management, Zúrich.
“El crecimiento y la inflación en Europa siguen estancados, y las previsiones de beneficios continúan cayendo”.
Incluso después de que el BCE inyectase unos 720 mil millones de euros en la región, la producción fabril cayó a mínimos desde 2013, la inflación entró en negativo, y la confianza de los consumidores empeoró, lo que ha llevado a los analistas a rebajar drásticamente sus estimaciones de crecimiento en los beneficios, ante la mayor decepción en cuanto a beneficios desde al menos 2007.
Los inversores se están llevando el dinero de los títulos europeos al ritmo más rápido observado desde 2014.
Cuando el banco central comenzó su programa de compra de bonos, la renta variable creció vigorosamente, ante el creciente optimismo sobre la recuperación de la zona euro.
Pero una sucesión de crisis, que comenzó con la posible salida de Grecia del euro y se vio exacerbada por la creciente preocupación por la ralentización del crecimiento en China, el escándalo de las emisiones de Volkswagen y la subida de tasas de interés de la Reserva Federal en diciembre, afectó a la confianza del mercado, dejando el precio de las acciones en una subida de solo el 3,9% en 2015, frente al notable 22% del ejercicio anterior.
Hoy el Euro Stoxx 50 languidece un 21% por debajo de su máximo de abril, y en las cuatro semanas anteriores al 2 de marzo los gestores han retirado casi $7.800 millones de los fondos referenciados a valores de la región, según un informe de Bank of America del pasado viernes.
“Los inversores que esperen que los bancos centrales hagan todo bien siempre van a quedar decepcionados”, afirma John Haynes, director de estudios de Investec Wealth Investment, en Londres.
Su empresa, que gestiona 27.800 millones de libras ($40 mil millones), no ha variado su exposición en renta variable. “El BCE ha hecho su trabajo. Si los inversores esperan que cure a China o que reoriente el clima político, van a quedar decepcionados”.
Aun así, los economistas prevén que la zona euro crecerá un 1,6% este año, la cifra más alta desde 2011


 

 


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