Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 12 Agosto, 2011


Estamos atrapados


Por más que uno quisiera estar optimista, la cruda realidad nos golpea sin miramientos. Los grandes problemas nacionales, que sirven de plataforma en todas las elecciones, no solo no se resuelven, sino que se agravan. Como si esto fuera poco, en este último año se han destapado nuevos casos de aguas turbias acumuladas por décadas.
Costa Rica se ha ido desfigurando poco a poco, nada ha sido de golpe. La pobreza nos ha ido ganando la batalla por décadas y se ha fortalecido la inequidad social, mientras que instituciones como el IMAS y el INVU, alguna vez gloriosas, están hospitalizadas.
Centroamérica avanza a grandes pasos en la red vial, mientras nosotros hemos pasado medio rellenando huecos y medio reparando puentes.
Y de la seguridad ni hablar, otra vez tendremos que escuchar las ofertas electorales para evitar que unos pocos tengan acorralada a toda la población.
En este tema, si el Poder Judicial no hace una reforma fuerte, los resultados serán minúsculos. No es un problema propio de nuestro sistema judicial, es un problema que azota a la mayoría de los países latinoamericanos. Más policías es una parte importante de la solución correctiva, pero por sí sola no funcionará bien.
Y ahora se nos vienen los problemas acumulados en la Caja de Seguro Social. ¿Cuándo empezó la crisis de la Caja? ¿Quiénes por acción u omisión contribuyeron a la crisis?
Estas preguntas son validas para muchas instituciones en graves problemas y la respuesta siempre será la misma. Lope de Vega nos entregó una buena pista hace cuatro siglos: el asesino fue Fuente Ovejuna, solo que en este caso la víctima no es un maligno Comendador.
Entonces, borrón y cuenta nueva. Ya sabemos quiénes pagarán la cuenta.
Creo que tenemos un problema de escasez de líderes, tanto a nivel nacional, como provincial y cantonal.
Cuando hablo de líderes no me refiero a personas que acarrean votos, como los alcaldes y concejales de dos municipalidades que vimos esta semana esposados como vulgares delincuentes, no me refiero a redes de favores sin más principios que la conveniencia personal. No. Me refiero a personas con visión que puedan dar rumbo, que puedan entusiasmar a sectores importantes, que inspiren credibilidad.
Hay una esperanza, los líderes emergen especialmente en épocas de crisis, ese es el escenario en que se distingue con precisión quiénes son falsos profetas y quiénes pueden llevar adelante un carro en climas difíciles.
Navegamos en medio de un escenario internacional de crisis y atrapados por nuestra inmovilidad interna, un contexto difícil pero esperanzador.
Problemas habrá siempre, lo importante es que podamos detectar con claridad los líderes que los enfrentarán con éxito. Muchas sociedades, incluyendo la costarricense, supieron en el pasado descubrir a estos líderes.

Arturo Jofré
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