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¡Estamos por entrar a un ciclo que nunca hemos vivido!

Muchos de nosotros tratamos de predecir qué va a suceder con las distintas variables que afectan el entorno macroeconómico tanto a nivel local, como internacional. Así, los nubarrones de malas noticias y austeridad que se vislumbran deberán ser considerados concienzudamente, pues es altamente probable que las distintas variables de mercado continúen comportándose con la misma celeridad que hace unos meses atrás.
Los centros comerciales, restaurantes y tiendas se dejan ver atestadas de compradores disparando los aguinaldos, dividendos de asociaciones solidaristas y ahorros navideños. Este comportamiento, que ha dado la sensación de que el país está exento de la crisis internacional, está haciendo que la entrada en la recesión no se dé forma acelerada y que sus efectos en alguna medida se estén atrasando para el primer trimestre de 2009.
En el entorno internacional están ocurriendo cosas que no se ven por lo menos desde hace medio siglo. Vemos tasas de referencia cercanas al 0% y los Bonos del Tesoro estadounidense apuntando a niveles mucho más bajos de los actuales. Por ejemplo, los Bills del Tesoro norteamericano ya se están cotizando en niveles de -0,003%, donde las expectativas enrumban a los bonos de más largo plazo a rendimientos aún más bajos que los actuales, cercanos al 1% en los plazos de diez y 30 años. Todo lo anterior se ha generado frente a la expectativa de entrar a un periodo deflacionario.
Por otro lado, el mercado accionario se muestra sumamente volátil con fuertes movimientos en reacción a las diferentes noticias que se dan cada día. El Dow Jones está tratando de sostenerse arriba de sus últimos mínimos de 7.500 puntos, dentro de un ambiente de mercado bajista, en una economía en recesión. A pesar de los comentarios de analistas que indican que la coyuntura ya está descontada en los precios de las acciones, persiste la posibilidad de ver mínimos más bajos en los diferentes índices accionarios, dado un ambiente donde el empleo está fuertemente afectado y con una expectativa de afligirse todavía más y, en consecuencia, incidir en una contracción mayor en el consumo en Estados Unidos, motor del mundo.
En otro contexto y volviendo a la economía nacional, no hay razón para que Costa Rica esté exenta de los vaivenes de las variables macroeconómicas globales. Es por esta razón por la que se podría prever que se van a ver cosas que hasta el momento no se han visto y con las cuales el mercado va a tener que trabajar de ahora en adelante, tratando de establecer los nuevos parámetros para anticipar los movimientos de los distintos valores en un entorno cambiante y difícil de analizar.


Carlos E. Rivera Ramírez
Agente corredor de bolsa

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