Enviar
Jueves 22 Septiembre, 2011

Estado y respeto, para Israel y Palestina

Costa Rica fue, recientemente, anfitrión de un importante encuentro entre Arabes e Israelitas en donde se discutió entre otras cosas el reconocimiento del Estado Palestino, y el respeto para el Estado de Israel.
Ofrecemos el resumen de lo acontecido entonces, para contribuir con la discusión sobre si Costa Rica debe mantener el liderazgo histórico que tuvo al ser uno de los primeros países latinoamericanos en reconocer a Palestina como un Estado independiente, y sobre el voto relacionado que se aproxima en Naciones Unidas.
El 11 y 12 de marzo pasado la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano lideró junto con Funglode (Fundación Global Democracia y Desarrollo) y Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), un encuentro entre expertos, congresistas, militares y exguerrilleros, diplomáticos, analistas y activistas, para evaluar la situación en el Medio Oriente, y examinar lo que los Estados latinoamericanos y organizaciones de la sociedad civil pueden hacer para promover la paz en esa región.
El encuentro abordó las cuestiones fundamentales de este conflicto: las fronteras, los asentamientos, los refugiados, el uso del agua y Jerusalén.
Los asistentes coincidieron en la necesidad de una solución que establezca dos Estados viviendo lado a lado en paz y seguridad.
Como verdaderos testigos de excepción, Fundación Arias, Funglode y Flacso registramos los contenidos del debate, que se incorporaron en la Declaración de la Conferencia de San José sobre la Paz en el Medio Oriente, adoptada por los participantes el 12 de marzo, cuyos acuerdos se resumen a continuación (ver texto completo en www.arias.or.cr).

• Los Estados de América Latina tienen un interés directo y crucial en la promoción de la paz en el Medio Oriente y deben trabajar juntos para lograr este objetivo.

• Esa paz debe estar basada en la legitimidad internacional y debe reflejar los grandes principios de derecho internacional y las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en cuestiones relativas al estatuto final. Ya que la paz debe basarse en la legitimidad internacional, todas las partes deben respetar los acuerdos y compromisos existentes, así como otros aspectos del derecho internacional.

• Todas las partes deben abstenerse de toda medida que comprometa un acuerdo viable sobre el estatuto final, incluida la violencia, amenazas, intimidación, actividades de los asentamientos u otras acciones que perjudiquen las negociaciones con arreglo al derecho internacional, o socaven la confianza.

• La paz en el Oriente Medio debe basarse en poner fin a la ocupación de los territorios palestinos que comenzó en 1967 y la creación de un Estado Palestino independiente y soberano sobre esos territorios, con Jerusalén Oriental como su capital, viviendo junto a Israel en paz y seguridad.

• Una paz árabe-israelí más amplia e integral debe permitir el reconocimiento de Israel por todo el mundo árabe, y su derecho a vivir en paz y seguridad en el Medio Oriente dentro de las fronteras reconocidas.

• El programa de creación de un estado requiere apoyo financiero, técnico y político-internacionales, y los Estados de América Latina deben sumarse a ese esfuerzo para lograr un Estado palestino independiente, próspero y exitoso.

• Los participantes también reconocen la iniciativa de la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano de crear un Centro Interactivo para la Paz y la Resolución de Conflictos, inspirada en la tradición pacífica de Costa Rica, como una nueva institución importante y beneficiosa para promover la reconciliación global.

En los albores de que la comunidad internacional adopte una resolución sobre la admisión o rechazo de un Estado Palestino miembro de pleno derecho de la Organización de Naciones Unidas, la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano llama a la convivencia armónica de los pueblos, y a la prevalencia del derecho internacional como norma rectora de esa convivencia, la única herramienta para asegurar la paz en el mundo entero.

Margarita Herdocia y Luis Alberto Cordero
Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano