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Sábado 9 Agosto, 2014

Por ahora la impresión es que se carece de un rumbo definido, se han dado muestras de falta de liderazgo e improvisación


Esperando el informe de los 100 días

Luego del contundente triunfo del 6 de abril, el nuevo y jovial Presidente nos ha indicado que debemos esperar cien días para presentarnos un informe con un diagnóstico de la situación en que ha encontrado el Estado, sugiriendo incluso posibles denuncias por corrupción, y esperamos que se presenten programas a implementar acciones concretas y definidas que señalen un norte, una hoja de ruta.
Por ahora la impresión es que se carece de un rumbo definido, se han dado muestras de falta de liderazgo e improvisación. Vacilaciones y contradicciones han desgastado su imagen.


Comprometió su credibilidad al negociar sobre temas de Derechos Humanos, con el sector cristiano fundamentalista, dejando de lado el proyecto de ley de Sociedades de Convivencia, y el de la FIV, sectores que ampliamente le apoyaron.
Un Ministro de la Presidencia, cuestionado por su condición de religioso, casi no ha visitado el Congreso, lo que se refleja en el poco contacto con las jefaturas de fracción, y pone en evidencia que carece de la idoneidad y el músculo político que se requiere para el cargo. No se han dado señas claras de negociar, y lograr acuerdos con los otros partidos.
La sensación de falta de capacidad percibida por algunos surge al haberse ofrecido en campaña cosas que no se podían hacer o cumplir en plazos auto impuestos.
Es válido preguntarse: ¿Dónde en el Plan de la Alegría están las propuestas para reducir costos de la electricidad? ¿Dónde están las propuestas para atender el tema de hidrocarburos? ¿Por qué se dice que nada se puede hacer cuando son viables cambios a la legislación? ¿Dónde están los proyectos de ley presentados para poner el cambio pregonado en acción? Todo eso tenía que estar listo para arrancar con fuerza y contundencia el 8 de mayo.
Un profesor llega a dar su clase preparado, de no ser así, se nota, y un Presidente llega a gobernar, no a "tantear" qué hace ni justificar lo que no hace. Ya fuimos testigos de las críticas a la joven diputada del PLN, por Alajuela, debido a su evidente poca preparación para el cargo.
La espera de los cien días da la impresión de haber malogrado su “luna de miel” y evidencia a todas luces improvisación.
Imposible, e ilógico, exigir resultados concretos en este momento, pero al gobierno se llega a gobernar, por eso los programas que se analizan, se preparan, se presentan al electorado, y se implementan al momento de asumir el poder.
Parte del equipo de gobierno ya ha fungido en cargos en otras administraciones, incluso el Presidente mismo, por lo que no es atendible la excusa de que se carece de experiencia.
Ya la comparsa, las fotos y cimarrona terminaron, es el momento, dadas las altas expectativas en materia de transparencia y rendición de cuentas, de que el Presidente asuma con seriedad y la majestad que merece su cargo, el reto para el cual sus partidarios y quienes no votaron por él en febrero y le apoyaron en abril, le encomendaron.
Costa Rica espera.

Luis Alejandro Álvarez Mora