Enviar
Jueves 10 Abril, 2014

Nos sobran los daños deliberados, ocupamos cimientos sólidos fundamentados en una estrategia seria de desarrollo país


Especulaciones dañinas

Las especulaciones, más formalmente llamadas hipótesis, si tienen fundamento “razonable” son tan aceptadas en la vida cotidiana como lo son en el planteamiento de teorías.
Yo por ejemplo al igual que la mayoría de ustedes, me la paso “tratando de entender el mundo” porque normalmente encontramos fácilmente las respuestas al qué es lo que está pasando y hasta al cómo están pasando o se espera que pasen las cosas, pero no al porqué están ocurriendo esas cosas y al porqué están pasando de ese modo… se vale especular, pero es nuestra obligación encontrar explicaciones fiables.
Con la salida del país de la planta de manufactura de Intel y del centro de servicios de Bank of America, se ha abierto lugar a comentarios tan responsables e irresponsables como los ticos podamos idear.
Me avergüenza ser testigo de cómo existen aún personas con ánimo de destruir con su lengua. Desde la afirmación del dirigente del PLN Bernal Jiménez que se vanaglorió al decir en su discurso perdedor del pasado 6 de abril que el PAC “la va a tener muy difícil” en el Congreso al no disponer de una mayoría parlamentaria; hasta quienes hacen mofa de la salida de estas grandes transnacionales del país, aduciendo que la razón principal es la entrada al gobierno costarricense de un partido de “centro-izquierda” (hacen mofa como si no entendieran que esto conlleva 3 mil desempleados directos más varios cientos/miles de empleos indirectos para nuestro mercado laboral).
Señores, el caso de la salida de Intel es una decisión que corresponde a circunstancias/consecuencias de mercado.
Intel también ha cerrado plantas de manufactura en otros países porque no han reinventado su oferta tecnológica a las nuevas exigencias de la gente. El caso de Bank of America responde a compromisos adquiridos durante el rescate financiero que le hizo el Gobierno de los Estados Unidos durante la pasada crisis.
En efecto, no vamos a pretender tapar el sol con un dedo diciendo que como país no hemos sido culpables de nada. El costo de nuestra mano de obra, por ejemplo, aunque es menor que en países como Estados Unidos, es mucho menos competitivo que el costo de la mano de obra asiática.
Aunque tenemos a estas grandes transnacionales con ventajas competitivas claras sobre nuestros empresarios locales, como lo representa el hecho de estar en zonas francas, aún tenemos pendientes tan tangibles como la reducción de la factura energética o, tan imprevistos como competir contra la oferta que Israel le hizo a Intel de hasta un billón de dólares para construir nuevas instalaciones y ampliar la fábrica existente.
Los retos del país están sobre la mesa. Desde aplicar las reformas necesarias para mejorar nuestro clima de inversión como país y como región, hasta distanciarnos abismalmente de prácticas políticas que alejan tanto la inversión extranjera directa como la empresariedad local, ejemplo claro el actuar venezolano…
Nuestra bandera tiene tres colores, ya elegimos presidente, ahora se trata de sacar adelante a Costa Rica. Nos sobran los daños deliberados, ocupamos cimientos sólidos fundamentados en una estrategia seria de desarrollo país.


Alejandra Esquivel Guzmán
[email protected]