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Españoles protestaron contra medidas de Zapatero

Redacción La República [email protected] | Jueves 30 septiembre, 2010



Españoles protestaron contra medidas de Zapatero
La primera huelga general desde 2002 no logra paralizar el país

España vivió ayer una jornada de huelga general secundada de forma parcial por los trabajadores, que no logró paralizar el país ni sus transportes y otros servicios, aunque sí consiguió suspender la producción en sectores de la industria.
Esta huelga, la primera desde 2002 y también la primera durante el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, fue convocada por los sindicatos como rechazo a la reforma laboral, al considerar que “abarata los despidos” sin contribuir a flexibilizar el mercado laboral ni acabar con la precariedad.
Para los sindicatos comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT), mayoritarios en España y autores de la convocatoria a casi 15,5 millones de trabajadores asalariados, esta séptima huelga general de la democracia española tuvo un seguimiento del 70%.
El Gobierno, a través del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, aseguró que el “seguimiento desigual” de la huelga le impedía ofrecer una cifra total de la incidencia del paro.
Corbacho consideró que la huelga tuvo un “efecto moderado” y destacó la responsabilidad de los sindicatos al garantizar el cumplimiento de los servicios mínimos en el 98,7% de los casos.
El ministro explicó que en sectores como el del automóvil, la huelga fue secundada casi al 100%, mientras que en la hostelería el seguimiento fue del 3% y en los comercios, una media del 10%.
Según los datos del Ejecutivo, en el caso del transporte la proporción de trabajadores que hicieron huelga fue del 21% y en el conjunto de la Administración General del Estado del 7,52%.
El ministro añadió que el Ejecutivo tiene la convicción de que hay mucho trabajo que hacer a partir de hoy mismo y que el diálogo es el mejor camino para ello.
Aunque gran parte del sector industrial quedó paralizado, especialmente el del automóvil, otros, como el de servicios no se vieron afectados pues la mayoría de comercios y establecimientos abrieron sus puertas.
Por otra parte, en un ambiente colorido y festivo, los manifestantes venidos de numerosos países europeos recorrieron las calles de la capital belga hasta llegar a los aledaños de la sede del Ejecutivo comunitario, al que reclamaron más medidas de apoyo a la creación de empleo en lugar de planes de recorte del gasto público.
La marcha fue el acto principal del “Día de Acción Europeo” -tal y como lo bautizaron sus organizadores, la Confederación Europea de Sindicatos (CES)-, una jornada en la que ha habido protestas sindicales “desde Serbia hasta España”, según dijo el secretario general de dicho organismo, John Monks.
Bajo el lema “No a la austeridad. Prioridad al empleo y al crecimiento”, los sindicatos europeos congregaron a unas 56 mil personas.

Madrid
EFE