Enviar
España apura la victoria
2-0 arriba y este sábado con los dobles podría llevarse la ensaladera

Ayer empezó a dilucidarse la final de la Copa Davis 2011, tras la victoria española 2-0 ante Argentina, que puso a Sevilla y a toda España a preparar una celebración que se ve venir.
Rafael Nadal sencillamente pasó por encima de Juan Mónaco, que no pudo ni desgastar al número dos del mundo (6-1, 6-1 y 6-2), mientras que Juan Martín del Potro cayó en el intento de salvar el punto del empate, en un juego de cinco sets ante David Ferrer (6-2, 6-7 (2), 3-6, 6-4 y 6-3.
Con este marcador, Argentina queda aferrada para este sábado a una victoria para mantenerse con vida y justificar los encuentros para el domingo.
El de Nadal-Mónaco fue un partido a placer para el español, que llevó el juego por la vía rápida y con una facilidad que tal vez, solo tal vez, no habría sido tan fácil ante un David Nalbandian, relegado esta vez de los singles por su inactividad.
En el primer set Mónaco luchó por defender sus servicios, pero solo uno pudo mantener luego de un juego que duró cerca de los diez minutos. Al final solo ganaría cuatro juegos y tendría que ir al centro para darle la mano a su amigo Nadal, que sencillamente jugó a placer y en su “charco”.
El juego de Delpo fue diferente. Salió cargando el peso de la derrota de Mónaco y empezó perdiendo el primer set 6-2; no obstante, el de Tandil demostró su sangre en el segundo, y venció en la súbita (7-6 (2)), tras un set en que ganaba 4-2, luego se lo igualaron 4-4 y de ahí a la victoria pero por la vía del sufrimiento.
En el tercer set, pese a iniciar recibiendo una quiebra, Del Potro se levantó y en el sexto juego recuperó el partido y se puso para la victoria.
En el cuarto episodio, Ferrer y Del Potro llegaron por lo suyo; el 3-3 lo decía todo tras el sexto juego, pero Ferrer jugó con aplomo y Del Potro entregó el set con doble falta. Ya en el quinto set, el español remató.
Argentina perdió el margen de error. Los dobles de hoy entre los españoles Fernando Verdasco y Feliciano López ante los albicelestes David Nalbandian y Eduardo Schwank representan volver a la vida para Argentina, o el inicio de la fiesta para España.

Luis Rojas
[email protected]
Ver comentarios