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Presidente Congreso brasileño pide respeto a España en materia migratoria
Escala polémica entre Brasil y España

UE niega que recomendara a Madrid aumentar restricciones de ingreso a brasileños

Lisboa
EFE

Arlindo Chinaglia, presidente del Congreso brasileño, advirtió ayer en Lisboa que sin respeto no puede existir una “asociación estratégica” con España, al referirse al problema migratorio entre los dos países.
“Existen leyes y cada país admite o no la entrada de extranjeros. Pero, no tiene sentido que científicos brasileños, en tránsito en España para dirigirse a otros países en funciones legales de trabajo, sean retenidos durante varios días”, agregó Chinaglia, tras entrevistarse con el presidente de Portugal, Aníbal
Cavaco Silva.
El presidente del Congreso brasileño dijo que en algunos de estos casos “ni siquiera les ha sido autorizado que tengan acceso a las autoridades brasileñas, o a sus familiares” y consideró que “no se justifica esta actitud”, aunque los incidentes hayan coincidido con la campaña electoral en España, en el cual la inmigración fue uno de los temas a debates.
Invitado por su homólogo Jaime Gama, presidente del Parlamento luso, Chinaglia se encuentra en Portugal para participar en una conferencia internacional bajo el tema “Guerra peninsular, soberanías atlánticas, nuevas instituciones, II centenario del traslado de la Corte portuguesa hacia Brasil”.
Mientras tanto Joao Pacheco, representante de la Comisión Europea en Brasil, negó ayer que la Unión Europea recomendara a las autoridades migratorias de España incrementar las restricciones para el ingreso de brasileños u otros latinoamericanos al llamado Espacio Schengen.
“No hay ninguna instrucción, ni puede haber cualquier instrucción europea, para que se dificulte la entrada a este o aquel grupo de personas”, declaró Pacheco a la estatal Agencia Brasil.
“Los brasileños son muy bienvenidos a la Unión Europea y espero que eso continúe así”, agregó el diplomático.
El jefe de la oficina de la Comisión Europea recibió el miércoles una queja formal de la Comisión de Derechos Humanos y Minorías de la Cámara de Diputados de Brasil por los casos de viajeros brasileños devueltos desde España.
El representante europeo negó que, además de las restricciones impuestas en 2006 para el ingreso al Espacio Schengen (el territorio de la UE en el que la circulación de personas es libre, excluidos Irlanda, Reino Unido y Chipre), existan
otras directivas para dificultar el ingreso de viajeros procedentes de países latinoamericanos, africanos o del este europeo.
Pacheco aclaró que los requisitos son los mismos que comenzaron a regir hace cerca de año y medio, y que se refieren a la presentación de documentos como reservas de hotel, pasaje de regreso y recursos suficientes para mantenerse durante la permanencia en un país europeo.
“Con relación a los brasileños y a los ciudadanos de otros países a los que no se les exige visa de entrada, es posible que un guardia de frontera, en cualquier país de la Unión Europea, exija la documentación que compruebe que la persona está efectivamente realizando una visita privada o como turista y que tiene medios de subsistencia”, afirmó.
“Eso es normal. Cualquier país tiene eso en sus reglas para visitantes”, agregó.
Pacheco descartó que la concesión de un visado pueda solucionar el asunto.
“Nuestra evaluación es que no es necesario tener una política de visas. Las visas normalmente están asociadas a situacion
es en las que hay una gran inmigración ilegal, lo que crea problemas en el país que recibe”, afirmó.
En su queja formal a la Comisión Europea los parlamentarios brasileños manifestaron su preocupación ante las denuncias de los viajeros devueltos sobre supuestos actos discriminatorios, así como abuso de autoridad, por parte de agentes de la policía de migraciones en Madrid.
“No estamos cuestionando la soberanía de España o de la Unión Europea para editar y aplicar sus leyes de inmigración y medidas de seguridad”, decía la nota, que reclamaba ante “la forma arbitraria con que las autoridades españolas están aplicándole esas normas a los brasileños”.
Según cifras oficiales, los brasileños no admitidos en España y devueltos por supuestamente no tener toda la documentación exigida por la Unión Europea sumaron 2.500 en 2007 y llegan a 800 en lo que va del presente año.
Después de que la semana pasada una treintena de brasileños fuera enviada de regreso desde Barajas, Brasil también endureció sus controles migratorios, sobre todo con ciudadanos españoles.
En la última semana al menos veinte españoles han sido devueltos desde los aeropuertos de las ciudades brasileñas de Salvador, Fortaleza y Río de Janeiro por no disponer de los documentos necesarios para ingresar como turistas a Brasil.
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