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¿Es un mito la libertad financiera?

Este término que consagró Kiyosaky en sus libros, se refiere a la capacidad que tiene una persona de mantener su nivel de vida en el caso de perder su fuente principal de ingresos; por ejemplo, su empleo y tradicionalmente se mide en meses.
Si sus gastos mensuales son de 1 millón y usted gana 2 millones, su libertad financiera es de un mes; pero si por el contrario gana 1,5 millones, su libertad es tan solo de medio mes.
Según las teorías planteadas por Kiyosaky, el propósito de cualquier inversionista es tratar de hacer su libertad financiera indefinida, es decir que sus inversiones trabajen por usted. Para muchos académicos y profesionales esta condición “ideal” es un mito, no porque no se pueda lograr, sino porque realmente no está técnicamente bien definida.
El principio detrás de la libertad financiera es el de la diversificación. Al estar usted diversificado, si le falla una fuente de ingreso puede continuar manteniendo su nivel de consumo o al menos puede cubrir lo más importante de este.
Por ello más que libertad financiera, es capacidad de cobertura lo que usted requiere; es decir, la capacidad de cubrir sus obligaciones primordiales independientemente de la fuente de ingresos. Por ejemplo, si retomamos el ejemplo de que sus gastos mensuales son de 1 millón usted debería tener por ejemplo un empleo donde gane 500 mil al mes, una renta por alquileres que le genere un monto igual al anterior, e inversiones que le reporten intereses por el mismo monto.
Si pierde el empleo, el dinero de la renta y los intereses le cubrirán los gastos mensuales, por lo que le puede dar el tiempo suficiente para volver a encontrar otro empleo o dedicarse a alguna actividad que lo genere los 500 mil que le reportaba el empleo.
El ciudadano común no puede pretender dejar de trabajar en el corto plazo, lo que sí puede hacer es generar oportunidades de ingreso que diversifiquen su ingreso y que eventualmente le permitan oportunidades de salida.
Por supuesto que sí es posible generar fuentes alternas de ingreso que sobrepasen con creces su ingreso salarial, lo que en definitiva le va a permitir tener una situación personal mucho más holgada, pero no es cierto que al tenerla usted se puede ir a dormir sin preocuparse más por el dinero.
Lograr esa libertad, si realmente existe, requiere esfuerzo y dedicación; similar al que se necesita cuando se está a dieta o dejando de fumar.
Un primer paso es cambiar la mentalidad y adoptar la disciplina de planificar, diversificar y controlar. Si ya lo ha hecho está usted en la vía de su propia libertad financiera.

Alfredo Puerta, MBA
[email protected]
Twitter @alfredopuerta

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