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ACCIÓN


¡Equipos que cumplen!

Redacción La República [email protected] | Martes 10 mayo, 2011



¡Equipos que cumplen!

“¡En nuestra organización lo que se promete se cumple, lo que se decide se hace, donde se pone la meta se colocan los resultados!” ¿Pueden decir lo mismo los miembros de su equipo? Consolidar una cultura de ejecución es una responsabilidad compartida, pero los líderes pueden acelerar el proceso mediante acciones de alto impacto.
La presencia de una visión de lo que se desea lograr en un plazo determinado, es un buen punto de partida. De allí nacen los roles y compromisos individuales para poner en acción dicha visión, lo cual focaliza los esfuerzos en las prioridades, remarcadas constantemente por los líderes. Las rutinas sin dirección son desgastantes, disipan lo importante y hacen perder el sentido de urgencia.
El amplio conocimiento de las cualidades de cada miembro permitirá ubicarle en la mejor posición, desde la cual explotará sus talentos. Los líderes que dedican tiempo a conocer con profundidad a sus compañeros son más certeros en la asignación y sincronización de responsabilidades.
La pasión por la ejecución es sinónimo de excelencia casi obsesión en el manejo de los detalles. Toda estrategia se implementa minuto a minuto, con decisiones y actitudes sucesivas que, sumadas, construyen un gran resultado. Los líderes minuciosos saben qué es lo que “sí o sí” debe salir bien, pese a que otras cosas fallen. Los detalles son la diferencia entre el éxito o fracaso en la implementación de planes. Quienes son excelentes en el manejo del detalle son luego extraordinarios en asuntos complejos.
“¡Me debo a los miembros del equipo; por eso los recompenso con justicia y les insto a realizarse como personas!” Un líder que piensa en esta forma comprende su misión y acepta con humildad que su trabajo es servir al equipo y no al revés. Reconoce buenas actitudes, esfuerzos y logros; es una voz de aliento aun en momentos complicados. Líderes así son exigentes, pero se mantienen aprendiendo para enseñar algo innovador a su equipo, para inspirarlo a crecer y lograr mucho más.
Lo ideal es que todos en el equipo sean proactivos, orientados a resultados y a convertir los deseos en realidades. No obstante, los líderes deben dar el ejemplo y ser apasionados por hacer que las cosas se hagan. Si saben hacia dónde van y su equipo les sigue con fervor, entonces sí pueden considerarse líderes.

German Retana
[email protected]