Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 29 Mayo, 2013

La propuesta de sustituir las donaciones por minidonaciones es, en la práctica, distribuir la corrupción en minicorrupción


PIZARRÓN

Equidad electoral y franja publicitaria

El TSE ha planteado la posibilidad de establecer una franja publicitaria electoral, durante el periodo de la campaña electoral, de 30 minutos diarios, para que en ella todos los partidos participen divulgando sus planteamientos, repartida de un 80% del total, un 60% de manera igual para todos los partidos y un 40% en proporción al número de diputados que tengan, y el 20% del total restante entre los partidos a escala provincial. Entre que no exista la franja y que exista aún de esa forma, es mejor que exista.
El Presidente del TSE ha dicho que esa franja es el único camino para lograr una verdadera equidad. Esto no es correcto. El único camino, y el TSE lo sabe y podría promoverlo ante la Asamblea Legislativa, aunque sea para 2018, es que se modifique el Art. 96 de la Constitución Política, para que al financiamiento público de las campañas tengan acceso todos los partidos y no solo aquellos que sacan el 4% de votación o elijan un diputado, mediante la forma que he propuesto sobre el uso de estos dineros públicos en las columnas escritas, en este periódico, los dos últimos miércoles.
Opinión que el TSE, actuando por sí mismo, como lo hace la Sala IV, de manera exclusiva en su materia electoral, puede y está facultado por la propia Constitución para derogar de la misma el impedimento del Art. 96, para asegurar la plenitud de los derechos electorales a todos los ciudadanos expresados o representados en diferentes partidos políticos.
Liberación Nacional, que no aboga por posiciones democráticas de acceso a estos recursos públicos, ha manifestado su total rechazo a esta propuesta del TSE, considerando que solo deberían tener acceso a la franja publicitaria los partidos representados en la Asamblea Legislativa.
La otra parte de la propuesta del Presidente del TSE, ya enviada a la Asamblea Legislativa, es que se aumente la llamada deuda política adelantada de un 15% a un 50% del total, repartida equitativamente. De aprobarse esto se dispondría de unos ¢23 mil millones (¢23.000.000.000) de deuda adelantada.
Mientras no se modifique el Art. 96 constitucional pende como espada de Damocles para los partidos que no alcanzaron el 4% en elecciones. Por eso insisto en la propuesta hecha los pasados dos miércoles, que garantiza para todos los partidos dineros para propaganda y divulgación publicitaria en todos los medios, pagada de la misma deuda y fiscalizada por el propio TSE. Con esto los medios de comunicación estarían más que satisfechos. Estarían hartamente satisfechos porque habría más plata de la que se dispone actualmente para pagar publicidad en radio, televisión, prensa y vallas.
Pero ¡cuidado!, el mismo Art. 96 puede usarse a discreción del TSE, o a petición de parte interesada avalada por el TSE, para impedir dar dineros, o parte de la misma franja por analogía, como pretende el PLN, a quienes no obtuvieron el 4% de votos en elecciones. De modo, que la propuesta del TSE puede ser tan solo un alegrón de burro.
Dicha propuesta, de sustituir las donaciones por minidonaciones es, en la práctica, distribuir la corrupción en minicorrupción. Con los dineros del Estado para el financiamiento electoral, si se le da a todos los partidos, no se justifica ninguna donación.


Vladimir de la Cruz