Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 4 Junio, 2013

El ciudadano común requiere acceso a las nuevas tecnologías y entrenamiento certero. La siguiente generación provocará un derrumbe completo en las estructuras mentales de hoy


Reflexiones

E-participación

Los cambios en el modo de vida y de interacción social que han ocasionado las tecnologías de información y comunicación son a todas luces sorprendentes, muchos de ellos inimaginables tan solo una década atrás.
Los efectos en los modos de conducta de los ciudadanos y su interacción con las figuras que los representan en la esfera pública, también están cambiando y seguirán un proceso de transformación muy sustantiva en los próximos años.
El poder de la E-participación en la democracia hace, para bien según unos o para mal según otros, una diferencia sustantiva en el liderazgo político y como tal, el tipo de Estado que tendremos en los próximos años. Intentar evitar este tema o peor, oponerse, puede terminar generando más daño que resultados a quienes pretendan el poder en los años porvenir.
En una sociedad en promedio más educada que el resto de América Latina, como lo es la costarricense, el debate público no debe ser cómo evitar los movimientos espontáneos de la sociedad civil amparados a las tecnologías digitales, tales como el recientemente vivido alrededor del Foro de Occidente u otros que defienden una u otra cosa en el avatar diario social en el que estamos inmersos.
El debate de fondo será qué reformas requiere nuestro sistema democrático para incorporar más y más el control ciudadano de nuestra accionar público en los distintos niveles del Estado.
La comunicación asertiva será en adelante una virtud de quienes intenten llegar al poder, la capacidad de interactuar en diferentes niveles y de llevar mensajes claros a quienes hoy requieren cada vez más información sobre la acciones del gobierno es un tema que sin lugar a dudas estará en la palestra de los próximos años.
Además de que el ciudadano informado será también un claro defensor de aquello de lo que esté convencido y quiera tener, generando una nueva forma de balancear el poder en las instituciones del Estado.
A todo ello se oponen hoy quienes a partir del poder de la información se encierran en sus mandos medios y quieren obstaculizar las decisiones de los jerarcas y los intereses de los ciudadanos.
La E-participación no es más que una nueva forma de estructurar el balance entre el poder ejercido por el ciudadano y los jerarcas o depositarios de la voluntad del pueblo, de tratarse de actores elegidos en forma democrática. Este balance de poder se expresa en múltiples temas como lo es el E-gobierno, siempre y cuando se aspire a profundizar la democracia y no a obstaculizarla.
El ciudadano común requiere acceso a las nuevas tecnologías y entrenamiento certero. Sin embargo, la siguiente generación provocará un derrumbe completo en las estructuras mentales de hoy.
En tanto esos buenos tiempos llegan, es mejor estar atento a cómo motivar y generar competencias para una sana, elocuente y transparente participación de la ciudadanía en el mundo de la E.

Leiner Vargas

www.leinervargas.com