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Sábado 13 Septiembre, 2014

Las nuevas tecnologías están acá con un impulso propio que no se puede detener, solo queda aprovecharlas


¿Entrar o no en la ola de las nuevas tecnologías?

En diversos foros se afirma sin mucha duda que la transformación tecnológica que estamos viviendo tiene un alto precio en términos de seguridad y privacidad. Sin embargo, no podemos negar que los nuevos conocimientos, sistemas y equipos nos evitan enfrentarnos a situaciones diarias que antes eran muy riesgosas, por eso surge la pregunta: ¿perdemos más de lo que ganamos?
Las nuevas tecnologías han hecho posible la aparición de personas malintencionadas que tienen éxito al cometer crímenes; de esto ya todos sabemos un poco. ¿A cuántos amigos les han hurtado dinero de sus cuentas bancarias a través de páginas aparentemente oficiales? Los “nuevos delincuentes educados” están creando oportunidades para lograr riqueza fácil.
Las amenazas son cada vez más creativas y cada conexión no controlada se convierte en un riesgo de fuga de información, en una entrada de virus y en un mayor tiempo de respuesta de sistemas de misión crítica.


Es claro que las nuevas tecnologías han hecho posible el surgimiento de amenazas a nuestra seguridad personal, e institucional, y han expuesto lo que antes era privado o conocido por un círculo muy limitado de amistades con quienes interactuábamos diariamente.
El contraste se da cuando comparamos esto con las amenazas que anteriormente enfrentábamos y que se han mitigado o hasta eliminado.
¿Cuántas visitas al banco hemos evitado por medio de transacciones electrónicas en una página en Internet? Los casos de robo a mano armada, aparentemente promovidos por algunos cajeros, se han reducido drásticamente.
Hoy en día también tenemos acceso a información actualizada relevante para nuestra seguridad personal y empresarial, que va desde rutas, compañías disponibles para atender una necesidad específica, y muchas posibilidades más que ayudan a nuestro bienestar.
Ante los riesgos que se presentan, diversos fabricantes han visto la necesidad de crear una variedad de dispositivos físicos y lógicos que combaten los riesgos de seguridad y privacidad que surgen en los nuevos entornos tecnológicos. Sus inversiones ascienden a millones de dólares en investigación y despliegue de la parte física y los componentes de los sistemas.
Gracias a esto, las nuevas tecnologías les están ahorrando a compañías e instituciones millones de dólares en robos a sus flotillas de automóviles por medio de sofisticados sistemas de control satelital, en robos a sus tiendas o centros de atención debido a sistemas de video integrados con complejas aplicaciones de análisis que también han colaborado en la seguridad para las ciudades conectadas, por mencionar algunos pocos beneficios directos de los avances.
Calcular el costo y beneficio en términos del impacto en la seguridad y privacidad no es fácil, pero sería poco provechoso sentarse a pensarlo debido a que las nuevas tecnologías están acá con un impulso propio que no se puede detener, solo queda aprovecharlas apalancándose en sus posibilidades, pero teniendo claros los riesgos y tomando las precauciones necesarias para evitarlos.

Cristian Sánchez Chacón

Cisco Systems