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Sábado 3 Noviembre, 2012

Engañan al pueblo

La democracia enseña que el poder está en el pueblo, pero en muchas naciones, solo existe en el papel, cosa que podría llegar a suceder en nuestro país, cuna de la democracia latinoamericana, de continuar siendo engañados por nuestros gobernantes.
Lo peor, seguimos montando en el poder a quienes nos hacen creer que serán buenos presidentes, siendo esto por ahora, el peor y más cruel de los engaños.
Pero inexplicablemente aquí, en esta tierra de Juan Rafael Mora Porras y Juan Santamaría nadie es capaz, como sí lo hicieron ellos con su pueblo, de tomar la bandera de la dignidad.
Igual que muchas otras personas honorables y honestas, no quisiera resignarme a la idea de que ya nada se puede hacer, que tenemos que soportar candidatos que han robado o que han sido señalados en los tribunales de justicia por actos deshonestos.
Es muy triste para un pueblo que supo sacudirse en pasado de la “polilla”, no poder hacerlo ahora cuando supuestamente en el país hay gente buena, valiente y bien preparada. La verdad, tenemos que encontrarlos, si no queremos seguir teniendo los problemas de inseguridad y corrupción que nos asfixian.
¿Por qué no cambiamos; por qué aceptar a los “lobos hambrientos” de siempre? Sabemos que nuestros últimos políticos se esconden en una conocida “bola” de hacernos creer que vienen a resolver los problemas dejados por los gobiernos anteriores, siendo puras mentiras de los juegos desvergonzados de un sistema, año con año, más corrupto. Son los mismos que se escondieron fuera del país por años con la “fe” de que el pueblo olvidara su proceder y ahora aparecen en público como arcángeles salvadores haciendo propuestas, las que, en caso de gobernar de nuevo, jamás cumplirían.
En Costa Rica nos hemos alejado de luchar por la prosperidad, la unidad, la hermandad y el respeto. A nadie parece importarle que un asunto como el del “puente de la platina” lleve años sangrando los bolsillos de los costarricenses sin una solución efectiva por hacer las cosas bien hechas. Millones y millones de dólares tirados por la borda como si nada.
Por el Señor, ¿dónde estamos los costarricenses parados?, como también, la “ruta 32 o de la muerte”, carretera al Atlántico que nunca, gobierno alguno, ha podido demarcar bien, ni horizontal ni verticalmente, menos hacer islas y espaldones que eviten derrumbes y accidentes mortales. Finalmente, la trocha de la vergüenza donde grupos de salteadores han hecho su “agosto” en el gobierno actual. Los costarricenses no merecemos ser engañados con ofrecimientos que no tienen viabilidad.
Cambiemos Costa Rica, hagamos de esta patria una realidad y que aquellos que sintiéndose golpeados y llenos de temor, no continúen apantallando haciendo ver que tenemos, sin tener nada. Antes hagamos el esfuerzo de cambiar el futuro.
No podemos permitir a los próximos gobernantes que nos sigan engañando pero, para lograrlo, quitemos el poder a las personas que buscan en la mayoría de las ocasiones, intereses propios y de terceros.
Me siento muy tranquilo de decir estas cosas por que sé que mi voz, es la de muchísimos costarricenses que desde finales del siglo pasado desean un país mejor para las nuevas generaciones.

José Eliseo Valverde Monge
Médico