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Domingo, 18 de agosto de 2019



ACCIÓN


"¡Enchufados!"

| Jueves 11 junio, 2009



"¡Enchufados!"

“¡Todos estamos en la misma página!” “¡No importa quién juega, aquí todos somos importantes!” “¡Creemos en nosotros, en el sistema de juego, en el técnico!” ¿Cuántos líderes y miembros de equipos desearían escuchar estas expresiones de sus compañeros, especialmente cuando los objetivos son desafiantes?
Hay cinco columnas que fortalecen el proceso de construcción de un equipo hacia el alto desempeño. La primera es el realismo en el análisis de la situación inicial y los avances posteriores. Esto incluye cuestionar condiciones y conceptos existentes, ya que a lo mejor, algunos constituyen una argumentación inválida de resultados insatisfactorios anteriores. El realismo debe ser constante pues aporta sensatez.
La segunda columna es la definición del ideal de equipo que se construirá, tanto en resultados como en identidad. Esto permite cuantificar la distancia entre la situación inicial y la ideal. En esta visualización deben participar todos los miembros, así habrá compromiso con las metas, valores y conductas que serán de cumplimiento obligatorio, porque son el eje filosófico del que emana la cohesión y la razón de todo esfuerzo.
La tercera es el proceso de construcción, que conducirá al conjunto de personas a constituirse primero en un grupo, luego en un equipo y, finalmente, en casi una familia. Si el proceso es ordenado e integral, poco a poco la confianza aumentará como producto del conocimiento y aprecio mutuo entre los miembros, de la creencia en su sistema de juego, y de la disciplina para vivir los valores. Esta confianza permite discusiones a fondo sobre todo aquello que influya en el desempeño, en el compromiso y en la unión. La creatividad de todos facilita el surgimiento de ideas y actividades hacia la edificación del equipo.
La cuarta columna es el reto del desarrollo individual. Solamente con jugadores serios, profesionales y ganadores se puede tener un equipo ganador, por eso cada uno se fija metas y planes en diversos campos de beneficio para él, su familia y su equipo.
La quinta columna, esencial, es el líder, quien ha de ser el mejor ejemplo y el modelo para todos. El decide estrategias de acción y vela por su cumplimiento; se ocupa de cultivar alta calidad de sus relaciones con sus colaboradores inmediatos y con los miembros del equipo. Su concentración en alcanzar resultados crecientes y su humildad son cruciales para permear la voluntad de todos, para mirar hacia el mismo horizonte; él distribuye tanto el trabajo como las responsabilidades y los méritos.
En el lenguaje deportivo, los jugadores se refieren a estas columnas como “estar enchufados”, que significa estar conectados con el ideal y compartir la consigna de ser uno para todos y todos para uno. ¿Está enchufado su equipo? ¿Comparten todos la misma “página”?

German Retana
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