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Viernes 20 Septiembre, 2013

En respuesta a Emilio Bruce

(Primera parte)

Gracias, don Emilio, por formular estimulantes preguntas de indudable interés en esta contienda electoral. Responderé primero las preguntas sobre mis destrezas personales y las de carácter económico; después, las atinentes a la seguridad social y la CCSS. Deberé hacerlo en dos artículos porque el espacio no da para abordar todo en uno solo.
Destrezas personales. Si no me sintiera capacitado ni motivado para conducir el país de manera más eficaz que los dos últimos gobiernos —que han sido deplorables a pesar de sus credenciales— no hubiera presentado mi nombre en esta elección.
Soy médico de profesión pero, tengo una profunda convicción social. A través de mis reiteradas giras por el país he podido conocer a profundidad las angustias de nuestro pueblo, lo cruel de la pobreza y el dolor de la desigualdad. Lo que se necesita es tener una clara visión de los problemas, convicción para solucionarlos, liderazgo para impulsar los cambios, y rodearse de los mejores para su feliz realización.
A mí me mueve el servicio a los demás, por eso soy médico, especializado en nefrología y desórdenes metabólicos; obtuve un doctorado y un posdoctorado pero también poseo estudios avanzados en Administración, incluyendo un posgrado en el INCAE.
Valores como la honestidad e integridad, me fueron inculcados desde niño, el respeto al prójimo y la solidaridad me llevaron a ser quien soy, un hombre de familia, un ciudadano responsable, y dedicado en cuerpo y alma a servir a los demás.
Comparación con otros expresidentes. Señala usted, con acierto, que el Dr. Abel Pacheco “generó un excedente entre ingresos y gastos que otro gastó después”. Coincido plenamente. Don Abel Pacheco realizó una política de gastos austera en beneficio de las finanzas públicas y del país en general. Pero luego el gobierno comenzó a dilapidar las economías, comenzó a gastar a manos llenas, aumentar la planilla y salarios, y generar el déficit fiscal que empeoró, por falta de eficacia, con doña Laura Chinchilla, y hoy estamos inmersos en un caos financiero y el desempleo no para de crecer.
El déficit fiscal para 2014 será, como mínimo, de un 6,2% del PIB, la deuda pública excederá el 50% del PIB, y la infraestructura ha quedado en franco abandono. Como Presidente de Costa Rica enmendaré los excesos y defectos presupuestarios de Liberación Nacional, y comenzaré a generar oportunidades con nuevas inversiones público privadas, generando y redistribuyendo riqueza.
¿Pretende continuar la lucha contra la pobreza del Dr. Calderón Guardia?
Desde luego que sí. En nuestro programa de Gobierno reivindicamos:
Rescatar los principios de justicia, equidad, solidaridad, inclusión y participación, y brindar igualdad de oportunidades en las decisiones públicas y privadas.
Restaurar la visión del Estado Subsidiario y la Economía Social de Mercado, basada en tres principios fundamentales: libertad, solidaridad, y justicia social.
Lucha contra la pobreza. El porcentaje de familias pobres en Costa Rica se redujo del 27% al 20% durante la administración Calderón Fournier (90-94), pero ha permanecido por encima del 20% en las últimas dos décadas. Eso significa la existencia de más de un millón de pobres. Y, dentro de ellos, un porcentaje equivalente al 6% de las familias se encuentra en una situación de pobreza extrema. Este estancamiento en la lucha contra la pobreza es inaceptable e injusto desde los puntos de vista político, económico y social, y lo vamos a revertir con las políticas públicas que posteriormente se señalan”.
Lucha contra el desempleo y subempleo. Permanecer sin trabajo, o con una ocupación a medias que no le permita a los trabajadores proveer lo suficiente para satisfacer sus necesidades básicas y las de su familia, es uno de los mayores castigos a la persona humana. El desempleo en Costa Rica, medido por la Encuesta Continua del INEC, es muy elevado (un 9,6% de la fuerza laboral) y ha permanecido alrededor del 10% en los últimos años. El subempleo —personas que trabajan menos de tiempo completo— también se ha incrementado. Ambos son el resultado del efecto del modelo de crecimiento económico implantado por gobiernos de otros partidos políticos, la crisis económica internacional, al igual que refleja las deficiencias de la estructura productiva y las distorsiones creadas que impiden lograr niveles de crecimiento elevado y sostenido. Nosotros vamos a tratar de revertir esa situación.

Rodolfo Hernández