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Programa busca medir cuánto contamina una compañía para luego reducir emisiones
Empresas incursionan en cuantificar su huella de carbono
Siembra de árboles es una de las opciones para mitigar CO2

Registrar a los turistas en las computadoras, imprimir documentos y dar la bienvenida a los clientes son parte de las labores diarias de Ana Lorena González, gerente de Servicio al Huésped del hotel Doubletree Resort by Hilton en Puntarenas.
Sin percatarse, las acciones cotidianas de esta mujer y de sus 420 compañeros contribuyeron a la emisión de 1.710 toneladas de dióxido de carbono (CO2) el último año en su lugar de trabajo.
Sin embargo, el deseo de contribuir con el ambiente, y ayudar en la política de mitigación de emisiones, llevó a los representantes del hotel no solo a cuantificar las emisiones que producen, sino también a plantear mecanismos para compensar el daño.
“Ahora somos más conscientes en cuanto al reciclaje de papel y el uso de energía en luces y aire acondicionado”, señalo González.
La cuantificación de las emisiones de gases con efecto invernadero es un avance para que las empresas obtengan la Marca Carbono Neutral, la cual hace referencia a productos o servicios cuya operación deja cero impactos en el clima.
Mediante la siembra de árboles en el corredor biológico Monteverde-Golfo de Nicoya y un plan interno de reducción de gasto energético, el hotel pretende compensar las emisiones y así disminuir al mínimo la contaminación ambiental.
“Es importante diferenciarnos en un mercado que se orienta cada vez más en la dirección de la reducción de emisiones”, afirmó Enrique Ramírez, presidente de Planeamiento Ambiental y consultor para la compensación de emisiones del hotel.
Al igual que en este sitio, otras empresas en el país han decidido unirse al programa de cuantificación de emisiones para ayudar en la mejora del ambiente.
El Banco Nacional es un ejemplo. A través de la Universidad Nacional (UNA) cuantificó las emisiones en 11 mil toneladas de CO2 durante 2008. Se realizaron en dependencias mayoritariamente administrativas y no contemplaron los viajes ejecutivos al extranjero.
“Por iniciativa de la Gerencia General y como parte de la responsabilidad social de la organización decidimos estudiar las emisiones y hace tres meses iniciaron un programa de control de desechos en las oficinas”, confirmó Maximiliano Alvarado, encargado de Responsabilidad Institucional del Banco Nacional.
La sucursal en Costa Rica de British American Tobacco también contabilizó sus emisiones. En 2007 produjo 775 toneladas y en 2008 714 toneladas de CO2.
“Hemos identificado que las áreas en donde la empresa tiene mayor impacto es en el uso de su flota vehicular y en la reducción de los viajes al exterior de nuestros empleados”, señaló Gerardo Lizano, gerente de Asuntos Corporativos de la empresa.
La intención del programa es que cada vez más compañías se unan en la cuantificación de su CO2, para que así implementen medidas que contribuyan a que el país se convierta en carbono neutro en 2021.

Vanessa Chaves
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