Mónica Araya

Mónica Araya

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Viernes 7 Marzo, 2014

Enseñemos a nuestras hijas que sí se puede, que lo valen, que no somos una minoría, sino una estrategia de crecimiento real


Empresas con aroma de mujer

Los tiempos han cambiado y sí hay un mayor número de mujeres tanto dueñas de empresas como en los diferentes niveles de la organización empresarial. Sin embargo el camino por recorrer aún es largo y creo que poco entendido por la mayoría. Incluso por nosotras mismas.
En lo personal creo que el error ha estado en que al buscar la igualdad en los derechos lo hemos convertido en una lucha de géneros. ¡Del débil por el fuerte! De la mujer por el Hombre. O de competencia entre nosotras mismas porque hay “pocos puestos”.
En realidad debemos seguir luchando por tener los mismos derechos, pero se debe tener claro que somos géneros diferentes y complementarios.
Es uno de los mercados comerciales mas importantes, ni se diga electoralmente hablando. Debería ser una estrategia importante para la reactivación económica global.
El estudio International Business Report en el que se incluyen empresas cotizadas y no cotizadas, muestra un incremento de tres puntos en el número de mujeres en puestos de alta dirección entre 2011 y 2012, con un 24% de media mundial de empresas que cuentan con mujeres en la alta dirección (comparado con un 21% en 2011).
En 2012, las mujeres representaban algo más de la tercera parte de la población activa en Estados Unidos pero, solo un 14,3% de los cargos ejecutivos de las compañías del Fortune 500 y solo el 8,1% de los puestos directivos mejor remunerados.
Hay una marcada diferencia en los números de las economías emergentes y China encabeza el ranking con un 51% de los puestos directivos ocupados por mujeres. Así el sudeste asiático alcanza una media del 32%, mientras que América Latina un 23%.
Donde hay una mayor participación femenina es en las empresas informales, pymes y empresas familiares. Muchas son jefas de hogar y no tienen otra opción de generación de ingreso para la familia.
La gran mayoría de mujeres que son dueñas de empresas o en altos rangos directivos no cuentan con ayudas de ningún tipo. Son mujeres que tomaron una decisión de vida de continuar con sus profesiones y su mayor apoyo se dio en el círculo familiar.
De las experiencias de las empresas más exitosas en retener y contratar talento femenino se desprende que la generación obligatoria de cuotas y la flexibilización horaria (jornada reducida, horario flexible, teletrabajo, etc.) no son medidas exitosas por sí solas.
Es necesario un cambio social que aborde desde el reparto de tareas entre los sexos en el seno de la familia, hasta la adopción de horarios más racionales en las empresas y la enseñanza, pasando por las propias políticas de contratación y promoción que se aplican en las empresas.
Los números son simples. Cada día hay más mujeres profesionales, entrenadas y calificadas. Es un mercado laboral y comercial de alto potencial de crecimiento. Son mujeres que saben lo que quieren y en la mayoría de los casos van por ello. Enseñemos a nuestras hijas que sí se puede, que lo valen, que no somos una minoría, sino una estrategia de crecimiento real.

Mónica Araya

Empresaria