Enviar
Hace un año se permitió la apertura en el sector, pero hasta ahora ha sido poco el auge
Empresas buscan surgir en tibio mercado de Internet
Pese a múltiples solicitudes de permisos para operar, servicios aún no se especializan

Una fila de puntos azules dibuja una especie de círculo sobre las montañas de la zona central del país. Otros, de color amarillo, se asoman más dispersos hacia las zonas norte y sur.
Warren Báez se levanta de la mesa y reacomoda algunos alfileres más sobre el mapa que adorna una de las paredes de la gerencia general: son los proyectos de expansión de 2011; en este punto ya ha hablado largo y tendido sobre lo que han hecho durante el primer año de operaciones, luego de que se permitiera la llegada de nuevas empresas al mercado de Internet.
Producto del trabajo exploratorio realizado desde 2005, American Data Network, una empresa de origen estadounidense, lucía ya preparada para comenzar a ofrecer servicios al momento en que se permitió la apertura en Internet hace un año, con conexión redundante directa a los cables submarinos Arcos y Global Crossing, y salidas desde el propio NAP (centro de acceso y distribución del tráfico de Internet) de las Américas.
Báez, director comercial de la compañía, y Arturo Sáenz, gerente general, consideran a su empresa como un caso de éxito que ha logrado abrirse campo en un mercado en el cual antes solo existía un operador que copaba todas las posibilidades. No obstante su historia parece ser la excepción en un país donde las nuevas opciones no han aflorado como se esperaba.
“El desarrollo de otras empresas ha estado bastante calmado. Nosotros logramos aprovechar el momento”, aduce Sáenz.
La llegada de compañías con características similares, en donde la empresa sea el proveedor principal de Internet a altísimas velocidades (hasta tres gigas y con conexión directa y exclusiva a cables submarinos), se puede contar con los dedos de una mano… y sobra.
“En realidad sí ha sido poca la cantidad de empresas que han llegado al país. Mientras el país no dé muestras de haber consolidado su regulación, será difícil captar inversiones en este importante segmento”, dijo Juan Manuel Campos, analista de Ciber Regulación.
Ante la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) existe una lista de al menos 86 empresas que tramitaron permisos para prestar servicios relacionados con las telecomunicaciones.
De ellas la mayoría se ha interesado en servicios relacionados con la telefonía IP, y aunque existe un número nada despreciable de interesadas en dar otros servicios de Internet (acarreo y conexión), lo cierto es que la gran mayoría lo hará mediante alianzas con el Instituto Costarricense de Electricidad, Radiográfica Costarricense (Racsa) u alguna otra empresa privada que les provea Internet primario.
“La apertura ha sido lenta, dolorosa y traumática. En una calificación de cero a diez, el país tendría una calificación de cinco en apertura… En este momento hay un gran desencanto en el sector”, apuntó Campos.
Pese a que varias empresas han iniciado actividades alrededor de Internet, estas se han limitado mayoritariamente al acceso y no a la prestación de servicios complementarios. Hasta ahora poco ha sido el avance en servicios especializados (solo cinco incursionarían en televisión digital por ejemplo).
Por ello Otto Rivera, director ejecutivo de la Cámara de Tecnologías de Información (Camtic) cataloga el mercado de “tibio”. “Seria interesante que en el futuro se pueda tener acceso a servicios tales como IPTV (televisión digital) entre otros”, añade.
Es algo que de cierta forma comparten en el gobierno. Hannia Vega, viceministra de Telecomunicaciones, es consciente de que el proceso de apertura “nos ha tomado más de lo esperado”. Aún así, espera que en poco tiempo la oferta de empresas que ofrezcan datos mediante paquetes de doble y triple play, y otros servicios especializados, comiencen a aflorar, para que más firmas empiecen a copar sus mapas de planificación con nuevos alfileres.
“No creemos que se trate de un mercado poco atractivo, todo lo contrario, muchas empresas están solicitando autorizaciones para participar directamente como proveedores de Internet”, adujo Vega.
Bajo su custodia, Warren Báez aún mantiene el recipiente de alfileres. Se ve colmado de ellos. Se levanta nuevamente al tiempo que extiende su mano en señal de despedida. En la mesa, frente al mapa, han quedado los alfileres. Solo el tiempo dirá si el mapa tendrá más puntos de colores que los que hasta ahora mantiene.

Luis Valverde
[email protected]
Ver comentarios