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Lunes, 19 de agosto de 2019



EDITORIAL


Empresas en banquillo de acusados

| Lunes 15 junio, 2009




El Tribunal Ambiental debe contar con recursos suficientes para atender todas las denuncias por daños al ambiente y continuar su programa de barridas para ese fin

Empresas en banquillo de acusados

Si Costa Rica quiere conservar el prestigio y el buen nombre que tiene en el exterior como protector de la naturaleza y el ambiente, tiene un solo camino a seguir en esa materia, el emprendido por el Tribunal Ambiental.
No obstante, aunque la labor de las barridas realizadas por esa entidad es lo correcto, la gran cantidad de denuncias pendientes por atender es una voz de alerta acerca de si ese Tribunal tendrá los suficientes recursos y la capacidad para atenderlos oportunamente.
Habrá que mantener la atención sobre este hecho porque, de transcurrir tiempo sin que sean atendidas las denuncias que suman ya 215 en lo que va de este año, se pondría en evidencia una peligrosa situación de impunidad que no puede permitirse.
A diferencia de otros años, las afectaciones en el recurso hídrico y los mantos acuíferos son las denuncias que más se han reportado, razón de más para no poder descuidar lo que ocurra en torno a este serio problema. Costa Rica, al igual que lo hace el resto del mundo, debe cuidar en extremo su recurso hídrico, detectando y sancionando su contaminación o mal uso.
Según una nota de LA REPUBLICA del jueves anterior, 215 empresarios son investigados por daños al ambiente y esto pone de manifiesto una falta de conciencia ambiental aun cuando haya otros que sí estén actuando correctamente.
Ello revela que deben reforzarse hasta donde fuera necesario los recursos del Tribunal Ambiental a fin de que pueda cumplir oportuna y eficazmente su cometido, salvaguardando las riquezas naturales en aras de la salud, de la calidad de vida y de la imagen como marca país.
Importantes empresas han sido denunciadas por daños al ambiente y esto es grave porque más bien estas deberían estar dando el ejemplo a otras, más pequeñas, con menores recursos para operar.
Se hace necesario mantener la atención sobre el problema y llamar a la conciencia de todos para llevar a cabo un cambio que signifique una nueva forma de producir y vivir, de la mano con el ambiente.