Enviar
Seguridad jurídica y certeza en los incentivos futuros dan estabilidad a inversiones instaladas y por venir
Empresarios satisfechos con nueva Ley de Zonas Francas
• Compañías de manufactura ya han confirmado traslado a áreas rurales como Turrialba y Grecia para acceder a mayores beneficios

Daniel Chacón
[email protected]

Una mejora en los incentivos fiscales y reducción en los requerimientos para instalar nuevas empresas en áreas de bajo desarrollo serán el bastión para llevar empresas de manufactura fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM).
Y mejor aún serían las condiciones para aquellas multinacionales que logren un verdadero encadenamiento productivo con las pequeñas empresas costarricenses, porque accederían a exoneraciones mayores.
Si bien aún se trabaja en algunos detalles del reglamento para aplicar la reforma a la Ley de Zonas Francas, el sentimiento en el sector empresarial es que la propuesta va encaminada correctamente.
Igual de relevante resulta que el incentivo ahora también existe para la industria nacional, que puede verse beneficiada de desgravaciones, siempre que las condiciones productivas bajo las cuales se desarrolla calcen en el perfil que establecerá el reglamento.
Con este nuevo dinamizador para atraer inversiones, los primeros flirteos se darían con la manufactura avanzada, automotriz y de dispositivos médicos; que calzan con la imagen de sede de alta tecnología que ha impulsado el país.
“Esta reforma pretende mantener las condiciones para aquellos que ya están, establece incentivos para nuevas inversiones e incorpora a la empresa nacional en los planes de beneficio como suplidoras”, manifestó Gabriela Llobet, directora ejecutiva de la Coalición de Iniciativas para el Desarrollo.
Precisamente, el incentivo fiscal será el mejor aliado para llevar a las empresas multinacionales a invertir fuera de la GAM, y que generen una serie de desarrollos encadenando sus demandas con la oferta productiva de la comunidad.
Para eso se ofrecerá ocho años de exoneración absoluta en el impuesto sobre la renta a las nuevas inversiones. Pasado ese periodo el pago sería de un 50% de lo que debiera tributar.
Inclusive, se le podrían sumar beneficios en caso de demostrarse que satisfizo sus necesidades en la misma comunidad, comentó Timothy Scott, director ejecutivo de la Asociación de Zonas Francas (Azofras).
“Podríamos decir en primera instancia, que si hacemos las modificaciones en
zonas alejadas para que puedan albergar nueva actividad productiva, serían un lugar atractivo para la llegada de nuevas empresas”, agregó.
Para los empresarios la aprobación de esta reforma al paquete de incentivos para la producción es muy buena noticia, porque en el tiempo permitirá mantener el crecimiento e inversiones con resultados favorables.

“El beneficio no es solo para la empresa, sino para el país porque al crecer generamos empleo directo e indirecto. La nuestra es una de las plantas más productivas en Latinoamérica”, adujo Oscar Rodríguez, presidente de Bridgestone-Firestone Costa Rica.
La satisfacción se da porque esta nueva reforma prolonga con certeza los incentivos a las zonas francas, que estuvieron en riesgo desde 2003 porque debían adaptarse a los nuevos parámetros de la Organización Mundial del Comercio.
Esto permite realizar inversiones con seguridad jurídica y reglas claras, facilitando así el aumento de este tipo de parques productivos.
Se espera que el reglamento que permitirá iniciar el uso de estos beneficios esté listo antes de mayo. Su redacción le corresponde al Poder Ejecutivo, y al ser el proyecto de su interés, es viable esperarlo antes del cambio de gobierno.
Ver comentarios