Enviar
Inseguridad de transferencias electrónicas volvió a este dispositivo un insumo indispensable para los negocios
Empresarios aceleran demanda de cédulas virtuales
Cada vez más operaciones bancarias y con el Estado exigen su uso

Cuando se va a un banco a realizar cualquier transferencia, es necesario llevar un documento de identidad; igual sucede en el mundo virtual donde el equivalente a la cédula es el certificado digital, un aparato similar a una llave maya.
Esta necesidad por seguridad motiva a que bancos y empresas opten por el dispositivo como el mecanismo para evitar robos en el mundo cibernético. El interés de los usuarios ha sido tal, que la demanda supera la oferta o la capacidad de entrega en corto tiempo.
En segunda instancia, los bancos, entidades de Gobierno y la misma empresa privada adoptaron como política exigir el uso de estas cédulas electrónicas para garantizar que la contraparte con la que se negocia es realmente quien dice ser.
La seguridad es un tema que confronta a banqueros con sus clientes, porque cuando se da un caso de este tipo, nadie tiene la culpa.
El usuario reclama que algún hacker ingresó a su cuenta violando las claves de seguridad del banco, mientras que la entidad financiera le dice que fue su culpa, porque apuntó la contraseña y alguien entró sin violar el sistema de seguridad del sitio web.
El certificado digital es una garantía para las dos partes: para el cliente, si demuestra que una transacción se realizó sin este dispositivo, la ley obliga al banco a reponer el dinero sustraído. En el caso contrario, si el ladrón utilizó el certificado digital en el hurto, el responsable es el cliente.
Aclarar las responsabilidades incentiva a bancos, entidades del Estado e incluso empresas privadas a requerir esta cédula virtual como herramienta indispensable al realizar negocios en el mundo digital
Por eso, si un empresario quiere comprar o vender dólares en el mercado mayorista con el fin de obtener un mejor precio, deberá usar uno de estos dispositivos para identificarse. Pronto, su uso será también obligatorio para realizar inversiones.
Del mismo modo, las empresas que quieren estándares de seguridad altos para sus transferencias de efectivo por Internet, pueden pedir que se use esta identificación virtual para evitar fraudes.
Por eso en siete meses, solo el Banco Popular ha entregado 306 certificados digitales, en un promedio de 44 dispositivos por mes.
“Los hombres de negocios tomaron conciencia de la importancia de estar seguros de la confidencialidad de la información. Además, este dispositivo servirá como llave de acceso a muchos portales y servicios que el Gobierno Digital está construyendo”, afirmó Víctor Rodríguez, director de banca de personas.
La demanda ha sido tal, que esta entidad financiera debió ampliar las citas a los sábados con tal de entregar estas identificaciones electrónicas a los usuarios que las piden.
Si bien estos dispositivos los vende también el BCT, el Popular es el banco comercial con mayor volumen de dispositivos vendidos.
Incluso, el mundo de negocios cambiará porque será como la firma de un empresario a la hora de rubricar contratos, solo que servirá para hacerlo digitalmente.
En el corto plazo, todos los comerciantes que vendan mercadería al Estado, importadores y exportadores deberán firmar sus contratos digitales con esta cédula virtual, confirmó Jairo Rojas, del departamento de Seguridad Informática del Ministerio de Hacienda.
Todos los trámites que se realizan actualmente con papel, pasarán a una plataforma cibernética y por eso la importancia de la firma digital.
Esta política regirá también para los inversionistas que compren títulos de deuda de esta entidad.
Los primeros que deberán adaptarse a estas prácticas serán los comerciantes, porque a partir de mediados de año, los trámites aduaneros requerirán la cédula electrónica.

Daniel Chacón
[email protected]
Ver comentarios