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Empresarios abogan por TLC con Colombia

Washington
EFE

La Cámara de Comercio de Estados Unidos instó al Congreso a que apruebe el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, por considerar que sería “ridículo” e inoportuno darle la espalda a este aliado del país.
“Creo que es ridículo que abandonemos a un pueblo que es un fuerte aliado y que está inmerso en una zona problemática e
n el mundo. No podemos negociar acuerdos para después abandonarlos solo por presiones de los sindicatos”, dijo Thomas Donohue, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos (USCC).
“Nosotros continuaremos luchando por el TLC” con Colombia, aseguró Donohue, al presentar un informe sobre los retos de la economía estadounidense y las prioridades legislativas del sector empresarial.
Preguntado por Efe sobre las preocupaciones de los demócratas en torno a los derechos humanos y las protecciones laborales en Colombia, Donohue insistió en que “Colombia ha demostrado mejoras extraordinarias en la protección de sus ciudadanos” y merece la ratificación del TLC firmado en noviembre de 2006.
Donohue criticó las tendencias proteccionistas de algunos sectores políticos en el país y aseguró que el bienestar económico de Estados Unidos está ligado al comercio exterior.
Cerca de una tercera parte de los empleos en Estados Unidos está vinculada con el comercio global y el 95% de los clientes comerciales del país está en el exterior, señaló.
“Sin embargo, se nos dice que no debería haber más tratados comerciales para la apertura de mercados que beneficie a nuestros trabajadores y negocios. Eso no tiene sentido y es inaceptable”, enfatizó Donohue, cuyo organismo aglutina a más de tres millones de negocios y agrupaciones empresariales.
Contrario a las opiniones de algunos líderes demócratas, Donohue considera que la expansión del
comercio “reducirá los precios para los consumidores y creará tremendas oportunidades para los pequeños negocios y nuevas generaciones de empresarios”.
Por otro lado, Donohue reconoció la necesidad de garantizar que los trabajadores estadounidenses puedan competir libremente “bajo normas equitativas y en un terreno parejo a nivel global”.
El Gobierno del presidente George W. Bush, de la mano del empresariado, mantiene una lucha sin cuartel para lograr la ratificación de los tres convenios pendientes en el Congreso que, además del de Colombia, incluye los de Panamá y Corea del Sur.
El Senado aprobó el TLC con Perú el pasado 4 de diciembre, después que la Cámara de Representantes hiciera lo mismo el 8 de noviembre.
Presionados por el movimiento sindical del país, los demócratas, que controlan ambas cámaras del Congreso, continúan poniendo trabas para la votación definitiva de los tres acuerdos pendientes, que fueron pactados dentro de la ley comercial que venció en junio de 2007.
En el caso de Colombia, consideran que el Gobierno de Bogotá no ha hecho lo suficiente por combatir la impunidad y mejorar la situación de los derechos humanos y laborales en ese país.
En el caso de Panamá, los legisladores expresan preocupación de que el presidente de la legislatura en ese país afronta cargos en Estados Unidos por el asesinato de un soldado estadounidense en 1992.
El lunes, la representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Susan Schwab, dejó entrever que la Casa Blanca podría obligar al Congreso a someter a votación los tres pactos comerciales.
Durante una conferencia telefónica desde Las Vegas, donde participó en una exposición de productos electrónicos, Schwab reconoció que esa táctica de confrontación “no es la opción preferida”, pero “siempre es una opción”.
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