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Si ya definió su propuesta de valor, estableció su modelo de negocio y comprobó que su idea tiene la demanda suficiente para ser sustentable, es hora de llevarla al siguiente nivel.

Quizás usted está en el punto en que quiere hacer crecer su negocio y está considerando asociarse. Para muchos, buscar socios es el camino a seguir; pues de esa forma existe distribución de responsabilidades, se complementan las destrezas y pueden generar un nivel de capital mayor.

Pero lograr que un negocio sobreviva a la etapa de innovación y llegue a ser sostenible, es un reto enorme. No basta con juntar a familiares o amigos cercanos que conformen la empresa, la decisión debe pensarse con detenimiento y tomar ciertas precauciones. Seguir estos consejos básicos pueden ahorrarle dinero, problemas legales y dolores de cabeza:

1. Constituya una persona jurídica: en Costa Rica, por ejemplo, la sociedad anónima es de las más usadas pues así se protege el patrimonio personal. El tipo de persona dependerá de la naturaleza del negocio y de lo que funcione mejor en un país determinado. Contar con una sociedad le da formalismo a la empresa y le permite tener acciones que podrá distribuir o vender, según le convenga.

2. Redacte un acuerdo de accionistas o pacto de socios: consiste en un documento que sirve como un contrato privado entre los socios del emprendimiento. Lo recomendable es contratar a un abogado especialista que lo redacte y lo vaya adaptando conforme la empresa crece en tamaño y complejidad.

Deberían incluirse dos cláusulas clave: establecer el procedimiento para aceptar nuevos accionistas y determinar el proceso para valorar las acciones. Normalmente el precio de la acción varía año tras año, no se aconseja fijar un valor específico, sino establecer que, en caso de que un socio quiera vender su acción, se contratará a un perito que determinará ese valor basado en libros y flujos de efectivo.

3. Cree una junta directiva o gobierno corporativo: por ley, la constitución de una persona jurídica y de un pacto de socios implican la creación de este ente. Es importante que sus miembros velen por el bienestar de la empresa y sean profesionales que realmente aportan experiencia y contactos.

No cometa el error de incluir familiares o amigos en la junta directiva, solo porque los conoce bien. Si realmente no tienen la experiencia o habilidades necesarias, es mejor descartarlos y dejar la función en manos de otra persona.

4. Contrate para triunfar: el valor de tener un equipo talentoso repercute en todas las fases del emprendimiento. Al inicio, el equipo le dará forma a la cultura empresarial y complementará las destrezas y experiencias del fundador. Puede darse el caso de un emprendedor introvertido que no se sienta cómodo presentando su producto o servicio ante otros, ahí resulta valioso contar con una persona extrovertida con experiencia en ventas que fortalezca el negocio.

En etapas más avanzadas, el emprendimiento debe tener un equipo de ejecutivos y miembros de la junta directiva que posean una trayectoria importante, pues ellos serán un apoyo para tomar decisiones difíciles.

Entonces, ¿siempre hay que asociarse para emprender? ¡No! Hay que estar claros que no siempre el camino al éxito implica asociarse, en muchas ocasiones tiene más sentido emprender en solitario. Pero esa es una decisión muy personal, que dependerá de las motivaciones de cada persona y de la naturaleza del negocio. 

Para conocer más sobre las ventajas de emprender en solitario o asociarse, puede ver nuestro webinar gratuito: Emprender: ¿solo o acompañado?, a cargo del experto, Francisco Pérez.
 


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