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Sábado, 15 de diciembre de 2018



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Emblemática conspiración alienígena

| Jueves 15 noviembre, 2007



Emblemática conspiración alienígena

• La cuarta adaptación de una clásica novela de ciencia ficción, no está a la altura de sus predecesoras.

Invasores
(The Invasion)
Dirección: Oliver Hirschbiegel. Reparto: Nicole Kidman, Daniel Craig, Jeremy Northam, Jackson Bond. Duración: 1.33. Origen: EE.UU. 2007. Calificación: 6.

“Mi marido no es mi marido”.
Esta frase resume idealmente el clima de angustia y paranoia, evocado por la novela de Jack Finney, “Los ladrones de cuerpos”. Publicada por partes en 1955, en las páginas de la revista Collier’s, esta obra influyente describe los detalles de una emblemática conspiración alienígena.
Unas esporas espaciales provocan una epidemia. Los organismos reproducen el aspecto de sus víctimas y sustituyen a estas mientras duermen. Las “copias” son idénticas a los originales, pero no tienen sentimientos ni emociones. Solo los familiares de los infectados perciben la transformación.
Este concepto brillante se presta para ser analizado en clave de metáfora política, sugiriendo distintas lecturas. En su época, simbolizó el miedo a la amenaza comunista; hoy conserva su fuerza como advertencia en contra de los peligros del conformismo, la pérdida de identidad y la dictadura.
El libro fue llevado al cine por Don Siegel, en uno de los grandes clásicos de ciencia ficción: “La invasión de los secuestradores de cuerpos” (1956). Hubo otras adaptaciones en 1978, bajo la dirección de Philip Kaufman; y en 1993, por Abel Ferrara. La más reciente versión es “Invasores”, dirigida por el aclamado cineasta alemán Oliver Hirschbiegel, el mismo de “La caída” (2004). Aunque contó con un alto presupuesto y la presencia de actores de renombre como Nicole Kidman y Daniel Craig, la última entrega es la más floja del grupo.
Ello se debe posiblemente a la intervención arbitraria de los productores, quienes modificaron el trabajo de Hirschbiegel por considerarlo poco comercial. Contrataron a otro director para realizar escenas adicionales y exigieron cambios radicales en la sala de montaje. Como resultado, el ritmo narrativo quedó dañado: hay transiciones demasiado bruscas, saltos temporales incomprensibles, aclaraciones innecesarias, reiteraciones y un epílogo absurdo.
Quizá lo más grave es que, de repente, el relato pierde cualquier matiz de misterio o suspenso y se convierte en una excusa para espectaculares secuencias de acción, que más bien le restan peso emotivo al argumento. Hasta las connotaciones ideológicas se tornan confusas, pues en el fondo, los autores no saben qué posición tomar, con respecto a un ataque extraterrestre que podría significar un sinnúmero de beneficios para la humanidad.
Además del sólido desempeño de Nicole Kidman, “Invasores” goza de varios elementos de interés, mas en última instancia, su falta de coherencia temática le impide concretar una experiencia memorable.