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Miércoles 5 Noviembre, 2014

Aplaudimos a la primera dama de la República al recordar el derecho de las madres jóvenes a la educación


Embarazo adolescente

Recientemente, la primera dama de la República, Mercedes Peñas, participó en la I Cumbre Alianza para la prevención del embarazo en la adolescencia del Sistema de Integración Centroamericana, en donde firmaron la Declaración de Tegucigalpa como compromiso de proteger la salud de las adolescentes.
La primera dama señaló la importancia de mejorar la educación sexual y reproductiva, así como el fortalecimiento de la figura de un consejero para que las personas jóvenes puedan hablar de sus problemas en los centros educativos.
En el I Congreso de Orientación celebrado a inicios de octubre, presenté el resultado de una investigación con jóvenes madres adolescentes, en el que se destaca la importancia del papel de las personas profesionales en orientación en la ayuda personal y académica de estas estudiantes.
El reto de las instituciones educativas es cumplir con el derecho a la educación de las madres adolescentes. Durante el año 2013, el 52% de las instituciones educativas de secundaria reportó un promedio de cuatro mujeres embarazadas estudiando. Esta cantidad representa el 15% del total de embarazos registrados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos en el mismo periodo, por lo que el 85% restante (que asciende a poco menos de 11.000 casos) son niñas y adolescentes madres que abandonaron las aulas, o se embarazaron después de dejar de estudiar.
El abandono de los estudios por embarazo o maternidad produce un efecto negativo en el nivel de escolaridad, restringe las oportunidades laborales de las jóvenes, limita su desarrollo personal y profesional e incide en el deterioro de su calidad de vida.
Esta investigación evidenció que el embarazo adolescente es considerado por los costarricenses como un problema que va en aumento y en el que la sociedad, el sistema educativo y la familia son los principales responsables de crear mecanismos para la prevención.
La educación es clave para que la joven salga adelante, por lo que es necesario incluir en el currículo escolar la educación de la sexualidad y el uso de métodos anticonceptivos. La carencia de una educación sexual integral y adecuada es un elemento que actúa como facilitador del problema del embarazo adolescente.
La legislación costarricense respalda la promoción de programas educativos sobre sexualidad, embarazo, reproducción y enfermedades de transmisión sexual, y tanto el gobierno como instituciones educativas están en la obligación de desarrollar programas para que las madres continúen y finalicen sus estudios, o para que se reincorporen a las aulas.
Los orientadores en los colegios desarrollan talleres para que el estudiantado adquiera habilidades para la vida, de tal manera que puedan afrontar con éxito los acontecimientos imprevistos como la maternidad temprana.
De igual manera, otras habilidades como la capacidad de pedir consejo o ayuda en momentos de necesidad, relacionarse positivamente con otras personas, enfrentar y resolver de manera constructiva los problemas en la vida y desarrollar la creatividad para resolver los conflictos cotidianos.
Aplaudimos la declaración de la primera dama de la República al recordar el derecho de las madres jóvenes a la educación y la importancia de contar con un profesional de orientación que contribuya en la apertura de espacios en los colegios para la reflexión acerca de la maternidad y paternidad tempranas.

Sonia Parrales

Colegio de Profesionales en Orientación