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Hay que aprender a identificar productos que contengan grasas nocivas para eliminarlos de nuestro consumo y exigir la información correcta al respecto

Eliminemos las grasas nocivas

Los establecimientos de ventas de comidas rápidas deberán adoptar, si no lo hacen ya, prácticas que incluyan la eliminación de aceites nocivos en sus preparaciones e informar a los consumidores sobre el contenido de las grasas llamadas “trans” y de azúcares de sus productos.
Esta es una buena noticia que este medio difundió el miércoles de esta semana porque son medidas que implementa el Ministerio de Salud en su deber de velar por la población en ese sentido.
No obstante hay que tener claro que el deber de impulsar un cambio en los hábitos alimenticios de la población es de todos y muy especialmente de los padres de familia.
Solo con una adecuada educación al respecto desde los primeros años de vida, tendrá la población un paladar educado para disfrutar de la comida saludable y una conciencia clara de la importancia que eso tiene para una vida plena sin enfermedad.
Hay que aprender a identificar productos que contengan grasas nocivas para eliminarlos de nuestro consumo y exigir la información correcta al respecto.
Sin embargo, y ya que hay mucho que hacer en el país en esta materia, no solo el Ministerio de Salud sino el de Educación y todas las entidades que puedan estar involucradas en el tema o llamadas a colaborar, deben aunar esfuerzos para eficientes campañas que conduzcan a los costarricenses a alimentarse sanamente.
En este mes se celebra la Semana Nacional de Nutrición, decretada desde 1972 coincidiendo con el Día del Agricultor, con la intención de promover en la población hábitos de alimentación saludables.
Lo que se haga en este sentido es una excelente inversión porque el costo de una mala alimentación puede llevar a enfermedad crónica, necesidad de consultas médicas y medicamentos, hospitalizaciones y en general a una mala calidad de vida, lo cual no es económico.
Nuestro sistema de atención pública en esta materia debe orientarse mucho más hacia la prevención y no solo al tratamiento de enfermedades y esto exige, indudablemente, una acción conjunta de diversas instituciones y profesionales. Los especialistas en nutrición deberán tener presencia activa en cualquier acción preventiva o de tratamiento de enfermedades.
Pero en todo esto, sin duda, tendrá un papel sobresaliente la actitud que adopten los establecimientos de ventas de comidas en general no solo los llamados de comidas rápidas que, con sus prácticas, podrán repercutir considerablemente en la salud de los consumidores.
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