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Martes, 13 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Eliminar el colón

| Lunes 28 julio, 2008


Eliminar el colón


El mercado cambiario y el manejo de la política monetaria sufren males terminales, incurables. Es el momento oportuno para eliminar el colón costarricense y resolver los problemas de raíz. Esto es viable desde un punto de vista técnico, solo falta la decisión política.

El nacimiento de la moneda nacional fue, en su momento, una decisión de carácter político, no divino. Un siglo de utilizar una moneda nacional y medio siglo de convivir con un Banco Central son suficientes para que algunos se atrevan a sostener que sería un crimen eliminar la moneda nacional. Claramente, un mito sin sustento técnico ni argumento lógico, ya que el hecho de que las cosas hayan sido de una manera no implica que deban seguir siéndolo. La moneda nacional puede eliminarse con la misma facilidad con la que se creó.

Kurt Schuler, funcionario de la Oficina de Asuntos Internacionales del Tesoro de Estados Unidos, publicó una lista de 32 países (hasta agosto de 2005) que no tienen moneda nacional y que utilizan una extranjera (www.dollarization.org). Panamá acumula más de 100 años de historia sin moneda y sin banco central. No podemos ignorar el éxito de Panamá reflejado en inflaciones promedio del 1% para los últimos 20 años, un entorno favorable para la inversión extranjera y mejoras significativas en desarrollo humano. En la misma línea, el Dr. Manuel Hinds, ministro de Finanzas en El Salvador cuando se dolarizó, en su libro “Playing Monopoly with the Devil“, comparte la experiencia exitosa de nuestro vecino centroamericano y explica por qué tiene sentido, en la teoría y en la práctica, el eliminar la moneda nacional para adoptar una de clase mundial y aceptación internacional.
Es un hecho irrefutable que en Costa Rica la política monetaria, en distintos momentos históricos, se pervirtió con fines políticos y contribuyó a beneficiar a grupos de interés, con el pretexto de contribuir al desarrollo. La supuesta independencia del BCCR fue ensuciada a finales de la década de los 70 e inicio de los 80, como resultado de políticas económicas irresponsables. De igual manera, en las últimas décadas, hemos sufrido inflaciones crónicas de dos dígitos, con impactos devastadores sobre salarios, ahorros y pensiones en colones. Finalmente, el fracaso del experimento cambiario, que emprendió el BCCR al implantar el sistema de bandas, contribuyó a hacer evidente que el mercado cambiario costarricense es ineficiente (lo cual hace inviable pensar en libre flotación) y que la institución no realizó análisis técnicos adecuados.
Más grave aún, el manejo de información privilegiada por parte del BCCR, sus anuncios de ganancias por haber comprado barato y vendido caro los dólares, y su intervención constante dentro de las bandas —para proyectar una falsa sensación de estabilidad en la moneda— simplemente introdujeron mayor incertidumbre y erosionaron de manera irreparable la autoridad y credibilidad en sus políticas. El BCCR ya cavó la tumba para el colón.


Luis E. Loría Rojas
Investigador IICE-UCR
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