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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Electricidad, soporte para una nueva economía

| Lunes 07 julio, 2008


Electricidad, soporte para una nueva economía


Un revoltijo de propuestas, quejas, amenazas, esperanzas, alarmas, ocurrencias, genialidades y reflexiones se “coctelizan” a escala global: la crisis energética.
En Costa Rica siempre nos han gustado las grandes ligas: con mucho hemos sido grandes innovadores y dado el contexto histórico de extremas limitaciones hasta los cincuenta del siglo pasado. Hoy tenemos que desempolvar los genes de los abuelos para remar contra la resaca del cortoplacismo y al grano: urge un plan de emergencia de corto, medio y largo plazo porque ya nos alcanzó un futuro largamente anunciado: perdimos el tren del posicionamiento global; nos queda aún la posibilidad de sobrevivir dignamente ante el gran problema de satisfacer la demanda vegetativa, más la sobredemanda descomunal del transporte eléctrico: del orden de triplicar la capacidad eléctrica instalada en los próximos diez años.
Corto plazo: cultura del ahorro, eficiencia energética, tarifas eléctricas horarias generalizadas, legislación represiva y permisiva (inteligente) respecto al transporte alternativo, sobre todo eléctrico. Estas medidas son de muy bajo costo económico y beneficio inmediato, porque se sustentan en costos hundidos.
Mediano plazo: en los próximos cuatro años como máximo, se debe construir el segundo túnel de Arenal (para ampliar la potencia hidráulica de verano) mientras se construye un gran proyecto, a la vez que se amplían todas las capacidades de generación de las plantas ya existentes, para evitar en lo posible que Arenal genere en invierno, ejemplo especial es Cachí-La Joya. Asimismo ya debe pensarse en proyectos electrosolares comerciales. En transporte se debe poner a caminar el eje ferroviario Limón-Caldera; los trenes ligeros metropolitanos y Puntarenas-Caldera; trolebuses con aspiraciones de transmilenio y crear la infraestructura para el transporte alternativo vehicular (verbigracia: neumático, hidrógeno, biogás, batería). Esta etapa requiere inversión para transitar a la sustitución franca del petróleo; que es distinto a “ir más despacio al infierno” como diría el Dr. Carlos León (de gratísima memoria).
Largo plazo: en los próximos ocho años debemos hacer lo siguiente: iniciar todo proyecto eléctrico renovable que hoy esté listo para ejecutarse; es indispensable tener grandes embalses plurianuales aparte de Arenal, Boruca Grande con potencia del orden de 1,5 gigavatios puesto que es importante para la economía nacional y nuestros compromisos con el ambiente (carbono neutral) y lidiar con las anomalías climáticas. Nos queda además el megaembalse de Sixaola; ¿problemas? ¡muchos! Pero con la mar de facilidades para resolverlos que hoy tenemos, comparado con las palas y macanas con que contaron nuestros ancestros, a la vez visionarios y heroicos.
De aquí a 2011 ya tendremos coches eléctricos, neumáticos, híbridos enchufables, de hidrógeno, más el renacimiento mundial del transporte masivo electroferroviario ¿le vamos a decir no a esta oportunidad-obligación para la que tenemos recursos renovables?
Nada de lo planteado es excluyente de otras innovaciones técnicas, económicas, sociales y ambientalmente convergentes; y obviamente este planteo significa un esfuerzo de síntesis que puede y debe explicarse con mucho más detalle. Como puya motivacional, vale recordar aquello de que en la historia, el más acabado realismo es aquel que aspiró a lo imposible.

Henry Rafael Solís Bolaños
Ingeniero