Elecciones presidenciales suponen reto internacional para Mauritania
Mohamed uld Abdel Aziz eligió la fecha de las elecciones de manera unilateral, a pesar de que esta decisión haya supuesto el boicot de los comicios por prácticamente la mayoría de la oposición. AFP/La República
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Elecciones presidenciales suponen reto internacional para Mauritania

Las elecciones presidenciales mauritanas que se celebrarán el próximo sábado suponen un gran reto para un país que se enorgullece de jugar un papel cada vez más activo en la escena regional e internacional.
El presidente mauritano, Mohamed uld Abdel Aziz, candidato a su propia sucesión y gran favorito en los comicios, eligió la fecha de las elecciones de manera unilateral, a pesar de que esta decisión haya supuesto el boicot de los comicios por prácticamente la mayoría de la oposición.
Esta voluntad inquebrantable del presidente es la que esencialmente explica el fracaso del diálogo entre el poder y el Foro Nacional para el Desarrollo y la Unidad (FDNU), que reagrupa a la Coordinación de la Oposición Democrática (COD), organizaciones de la sociedad civil y personalidades independientes.
La COD, que cuenta con una decena de partidos políticos, boicoteó también las elecciones legislativas y municipales de noviembre y diciembre pasados, a excepción de la formación islamista Tawasul.
“El nuevo papel que Mauritania ambiciona jugar exige una cierta estabilidad política”, subraya Abdulaye Ba, analista político independiente, quien añade que esa estabilidad solo puede alcanzarse con un régimen “democrático, legítimo y estable, fruto de unas elecciones creíbles y aceptables según las normas internacionales”.
Una de las exigencias del FNDU, categóricamente rechazada por el Gobierno, era retrasar las elecciones con el objetivo de alcanzar más tiempo para una preparación consensuada y no unilateral de los comicios. Según Ba, este imperativo de legitimidad está todavía más presente por el hecho de que Aziz dirigirá todavía durante seis meses más la presidencia de la Unión Africana (UA) y deberá presidir junto al presidente de Estados Unidos, Barak Obama, la primera cumbre entre EE.UU. y la UA, el próximo mes de agosto.
Por su parte, Ahmed Salem uld Moktar Salem, presidente del Sindicato de Periodistas mauritanos, apunta que las potencias occidentales desean la reelección de Aziz porque ven en él un buen aliado en la lucha contra el terrorismo, la inmigración clandestina y el tráfico de drogas.
Salem asegura que esta posición a favor de Aziz también la comparte Argelia, país que mantiene unas buenas relaciones con el “hombre fuerte” de Mauritana y con el que coincide en temas como el conflicto en el norte de Mali o las relaciones con Marruecos. Mauritanos y argelinos comparten la visión de que en Mali es posible entablar un diálogo legítimo con los rebeldes de Azawad (región tuareg). Ba señala que esta visión no siempre fue compartido por los Gobierno de Mali y es precisamente la posición entre Bamako y los combatientes de Azawad lo que permitió al presidente mauritano propiciar con gran rapidez la firma del alto el fuego, el mes pasado, entre las dos partes beligerantes.

Nuakchot/EFE

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