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Lunes 22 Julio, 2013

Se requiere de un líder con trayectoria política que crea, actúa y vive conforme a principios coherentes, que debe dar prioridad a los intereses del país por encima de los personales o partidistas


Elecciones Nacionales 2014

Estamos a las puertas de las próximas elecciones presidenciales a realizarse el domingo 2 de febrero de 2014 y el entorno político apenas calienta. Ya se escuchan candidaturas, alianzas y coaliciones, que esperamos representen una alternativa real en este difícil escenario político.
Sin duda este período 2010-2014 ha sido uno de los más espinosos porque se combinaron la crisis mundial y la nacional, más toda una serie de eventos de corrupción de origen político y privado que terminamos pagando los costarricenses.
Costa Rica es un país convencido de que la democracia es la vía política para tomar decisiones que contribuyan al bienestar general. Razón por la cual se busca un gobernante con un alto espíritu de justicia y que desee llegar al poder como una oportunidad que Dios le brinda para servir a sus semejantes.
Entre otros aspectos se requiere de un líder con trayectoria política que crea, actúa y vive conforme a principios coherentes y que tenga plena comprensión del proceso de transición que atraviesa el país y la determinación de impulsarlo.
Esta persona debe tener capacidad de infundir confianza y optimismo en la sociedad, para concebir un proyecto incluyente de país, basado en el conocimiento profundo de sus principales problemas y causas.
Adicionalmente, debe ser un constructor de consensos, con el objetivo de lograr la adhesión de la sociedad y de los partidos políticos, para tejer una visión compartida y negociar los compromisos necesarios para que el país progrese y sea gobernable.
Los costarricenses sabemos que el gobernante es un ser humano y que errar es de humanos, pero esa persona debe tener capacidad de tomar decisiones, asumir riesgos y tener un compromiso permanente para comunicar los resultados de su gestión con veracidad, oportunidad y transparencia.
También, ese líder debe usar un lenguaje sencillo que permita una clara comprensión a la mayoría y su relación con los ciudadanos debe ser lo más horizontal posible, en aras de lograr los objetivos y metas propuestas.
La coyuntura política en que se encuentra Costa Rica, está urgida de cambios profundos en el tema de la ética, honestidad, idoneidad, y principios morales para poder construir una economía líder, asegurar un medio ambiente limpio, promover la salud de los ciudadanos y mejorar la seguridad y participación social de sus habitantes, etcétera.
También se precisa de una Asamblea Legislativa en donde se trabaje e impulse; el respeto a los derechos humanos, leyes justas, claras, sencillas, viables, ciertas y de aplicación igual y general, fruto de un proceso de legislación democrática que las legitime.
Finalmente, el líder debe dar prioridad a los intereses del país por encima de los personales o partidistas y debe ser franco sobre los beneficios de trabajar para alcanzar los objetivos deseados, pero también sobre los sacrificios y los esfuerzos que significa perseguirla.


Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare