Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 9 Noviembre, 2015

Debe alegrarnos la gestión que el Sr. canciller González ha comunicado que presentó ante el Gobierno de Venezuela, insistiendo en la observación electoral de la OEA

Elecciones en Venezuela

Es muy inconveniente para los venezolanos, para su gobierno, para su democracia y para la democracia en América que se celebren las elecciones parlamentarias en Venezuela sin una observación electoral profesional externa. Y así parece que va a ser por la obstrucción de sus autoridades.
El recién pasado 26 de octubre, en forma conjunta con la Sra. expresidenta Chinchilla y con los Sres. expresidentes Monge y Arias, me dirigí al Sr. presidente de la República, don Luis Guillermo Solís, solicitándole una acción intensa de su gobierno para promover una solución institucional, que garantizase esa observación electoral.


En esa misiva expresamos: “El proceso de elecciones parlamentarias en Venezuela convocado para el ya muy próximo 6 de diciembre, si se efectúa con garantías de equidad, podría ser —cualquiera que fuese su resultado— el paso inicial para que los diversos sectores puedan resolver los diversos problemas políticos, económicos y sociales que hoy aquejan a ese querido país”; pero añadimos: “Un proceso electoral no observado y no creíble sería —en vez de una vía de solución— más bien una causa de deterioro adicional a la democracia”.
Desdichadamente, poco se ha avanzado en estas dos semanas. Recuerdo que el gobierno venezolano se ha opuesto a la observación de la OEA y de la Unión Europea de estas elecciones parlamentarias, a pesar de que, en procesos electorales pasados, misiones de observación de estas entidades le sirvieron al gobierno del Socialismo Siglo XXI para dar credibilidad a resultados que les fueron favorables. El Centro Carter, que también participó en procesos anteriores, tampoco lo hará ahora. Además de la negativa de Brasil de participar en una misión de observación de Unasur, ahora también la Corte Electoral Uruguaya, que preside el Consejo Electoral de Unasur, advirtió que una misión de observación de esa entidad está en riesgo ante “la demora y el agotamiento” de los plazos para garantizar su “eficacia y resultados”.
Ojalá que la misión de 50 o 60 miembros recién aprobada sea eficiente en su desempeño.
Es justo reconocer los esfuerzos en pro de una observación de la OEA dados en el pasado por el Sr. ministro de Relaciones Exteriores, don Manuel González, y el escaso apoyo de otros estados integrantes. También se debe reconocer la carta abierta del secretario general de la OEA, don Luis Almagro, al dirigente del gobierno venezolano don Elías Jaua solicitando autorización para una misión de observación de esa entidad.
Pero lo cierto es que no se han obtenido resultados, las elecciones parlamentarias están cada vez más cerca y no debemos quedarnos de brazos cruzados.
Por eso debe alegrarnos la gestión que el Sr. canciller González ha comunicado que presentó ante el Gobierno de Venezuela, insistiendo en la observación electoral de la OEA.
Es nuestra obligación defender la democracia en su integridad, en todo lo que significa, y hacerlo con el apoyo del derecho interamericano.
Costa Rica bajo mi gobierno lideró, con Canadá y Perú, la exitosa lucha para introducir en el proceso de las Cumbres Hemisféricas la cláusula democrática y para acordar la Carta Democrática Interamericana.
Creo sinceramente que es tarea de nuestra pequeña nación ser adelantada en la lucha por el respeto del derecho humano a la democracia y en su defensa interamericana.

Miguel Ángel Rodríguez
Disyuntivas