Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 5 Noviembre, 2012

Disyuntivas

Elección en EE.UU. y disyuntiva económica

Mañana son las elecciones en los Estados Unidos. Y estas son aún más importantes para nosotros por las condiciones de la economía internacional.
Vivimos “La Gran Recesión”. Ciertamente los latinoamericanos vamos saliendo bien: Los Estados Unidos han tenido pulmonía y nosotros nos resfriamos. En Costa Rica después de la caída en 2009, el PIB ha crecido y está creciendo a más del 4% en cada año. También es cierto que en los Estados Unidos a pesar de que el desempleo es alto, ha bajado, y la tasa de crecimiento de su economía es positiva y apunta a incrementarse. Pero todavía el crecimiento en ese país es bajo, y en Europa muchas naciones disminuyen su producción, sufren niveles de desempleo altísimos y enfrentan graves situaciones financieras y fiscales.
La Gran Recesión producida por una burbuja inmobiliaria generó una gran pérdida en los balances de los consumidores, y para eliminarla y recuperar su capacidad de previsión les es necesario mayor ahorro, o sea disminuir su consumo. Esto baja la demanda y debilita el crecimiento. Las medidas monetarias del Fed tratan de estimular la demanda inyectando circulante, comprando activos financieros, manteniendo tasas de interés cercanas a cero. Pero los cambios en el inventario de riqueza de las personas o empresas toman mucho más tiempo que variaciones en el flujo anual. Es más rápido abrir o cerrar el tubo que alimenta la piscina, que cambiar el nivel de su agua.
Además en el Area del Euro este año de nuevo la producción está disminuyendo. Y una recesión importante en Europa pondría a los Estados Unidos en riesgo de volver a caer en ella.
La más urgente tarea del Presidente que se elija mañana será cambiar la legislación antes de que la economía se despeñe en el precipicio fiscal (“fiscal Cliff”) que se produciría el año entrante si expiran —como está dispuesto— las leyes de reducción de impuestos y entra a operar la que dispone reducción automática de gastos que reducirían el déficit federal a la mitad y provocarían muy probablemente una nueva recesión. ¿Quién podrá mejor armonizar la Oficina Oval con las probables mayorías republicana en la Casa de Representantes y demócrata en el Senado?
Si se evita el precipicio fiscal: ¿Será necesario estimular con gasto público creciente la demanda agregada en los Estados Unidos? Pero, si se hace, ¿no significa que el gran déficit fiscal y la enorme deuda pública crecerán? ¿Cómo enfrentarlas luego cuando se les una al gasto fiscal creciente previsto para los próximos años cuando se tengan que enfrentar los gastos en salud del envejecido “baby boom”?
Claro que la solución debió haber sido en estos últimos años generar más estímulo con gasto temporal que a la vez fortaleciera una oferta laboral más calificada y mejor infraestructura pública, acompañada esa política de reformas tributarias y del gasto para disminuir el déficit y la deuda cuando el empleo haya crecido. Pero no se hizo suficientemente lo primero, y casi nada lo segundo.
¿Cuál triunfo mañana asegura de mejor manera cumplir esos objetivos? ¿La reelección del presidente Obama que ha mejorado la situación recibida del anterior gobierno republicano, pero no la ha superado, lo que era casi imposible de lograr? O ¿la elección del Gobernador Romney que actuó de manera similar al Presidente Obama cuando gobernó Massachusetts pero que ahora llega muy atado al Tea Party? Pronto sabremos a quién le corresponderá la tarea.

Miguel Angel Rodríguez

Expresidente de Costa Rica