“El Viceministerio de Telecomunicaciones está fracturado”
“La Ley de Radio fue el punto más alto de la crisis, pero se vienen acumulando muchas cosas que dejan en deuda”, dijo Hannia Vega, exviceministra de Telecomunicaciones. Gerson Vargas/La República
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Hannia Vega, primera exviceministra de esta cartera

“El Viceministerio de Telecomunicaciones está fracturado”

Objetivos y métricas del sector presentan dos años de retraso

Hannia Vega fue la primera viceministra de Telecomunicaciones del país, cargo que ejerció por cuatro años durante los gobiernos de Óscar Arias y Laura Chinchilla.
La consolidación de esta cartera de tres a más de 50 funcionarios, la redacción del Plan Nacional de Telecomunicaciones 2008-2013 y el primer concurso de licencias para la apertura del mercado celular fueron parte de sus logros.
Esta politóloga, que labora en el departamento de Asuntos Parlamentarios de la Asamblea Legislativa y coordina con el Estado de La Nación, habló acerca de la crisis que enfrenta el Viceministerio de Telecomunicaciones y sus implicaciones.

¿Por qué se creó el Viceministerio?
La apertura del monopolio requería una visión de política pública y una institucionalidad que cuidara un bien demanial como es el espectro radioeléctrico.
Se creó un ente híbrido, donde el Viceministerio era el encargado de la visión, el modelo y el diseño de para dónde vamos y cómo lo vamos a hacer.
La Sutel tenía la tarea de velar por que las metas que desarrollamos en materia de utilización del espectro, concursos de frecuencias y metas de Fonatel se cumplieran.
Este híbrido de dos hermanos que tienen que trabajar juntos tiene una lógica: que sean decisiones meramente técnicas las que dirijan el destino de las telecomunicaciones en el país.

¿Qué tan complejo fue el inicio?
Creo que somos el único sector que contaba con metas a seis u ocho meses, lo que hizo más compleja la mecánica de construir algo desde cero, como era el mismo Viceministerio y un órgano regulador, como la Sutel, al mismo tiempo que diseñábamos la política pública y poníamos en funcionamiento un concurso de frecuencias.

¿Por qué no darle autonomía?
El decidir dónde se pondría fue una discusión país y tres años después de haber salido entiendo por qué el Viceministerio tenía que estar en Minae: es una estructura que ya conocía el modelo de concesiones, tenía una fuerte estructura administrativa y porque el espectro es un recurso natural del Estado y quien lleva esta materia es el Minae.

¿Por qué se trasladó después al Micit?
La ley de Telecomunicaciones se basa en operadores y en redes, no en terminales o dispositivos, que es lo que todo el mundo hace sentir del porqué su traslado al Ministerio de Ciencia y Tecnología, porque es la parte TIC, pero la ley va dirigida a operadores y proveedores de telecomunicaciones no a distribuidores de equipos.

¿Afectó el cambio de rectoría?
El traslado se dio a un ministerio débil, desarticulado, donde el poder estaba en un consejo que era el Conicit y no una estructura, entonces lo que uno puede pensar es que se quería fortalecer el ministerio de un viceministerio. Yo aplaudo la analogía de que fue como obligar a una ballena a trasladarse a una pecera.


¿Debió crearse como un ministerio?
En los últimos meses de gobierno de don Óscar Arias nos pidieron crear un proyecto de ley para convertirlo en un ministerio de telecomunicaciones, lo hicimos y lo presentamos. Sin embargo, vino el periodo de sesiones extraordinarias en el Congreso, llegó la campaña política y el documento quedó en el escritorio de un ministro de la Presidencia.

¿Cuál es la situación actual del Viceministerio de Telecomunicaciones?
Hoy está fracturado, una parte está en el Micitt, otra en el propio Viceministerio. Un equipo que llevaba la representación ante organismos internacionales y aseguraba mucha cooperación, hoy lo tiene una persona. El equipo que llevaba las metas y planes de gestión está fracturado, hay otra gente que lleva el tema digital desde otra esfera. En el Micitt hay una estructura con plazas de telecom y por otro lado hay salida de funcionarios importantes.

¿Qué fue lo que sucedió con el Viceministerio?
Lo que uno puede ver es que ser un muy buen técnico necesariamente no convierte a alguien en un buen gestor de política pública, el complemento y el acompañamiento de su superior, es decir, el ministro y del mismo Presidente de la República es fundamental para el éxito de la gestión en el Viceministerio de Telecomunicaciones.

¿Es necesaria una nueva Ley de Radio y Televisión?
Si usted como rector del sector que debe impulsar y ser facilitador le dice al sector móvil, Internet, cable, radio y televisión, para dónde va, usted tiene la capacidad de llevar y procesar esa política pública, pero si nadie puede saber dónde vamos, porque no hay un Plan Nacional de Telecomunicaciones, ¿qué confianza va a tener de hacia dónde va?

¿Qué pasó con el nuevo Plan Nacional de Telecomunicaciones?
Tenemos dos años de retraso, sin Plan Nacional de Telecomunicaciones lo que establecimos ya se cumplió. El gobierno de doña Laura pateó la bola con un decreto extendiendo la vida transitoria, pero no lo dejó hecho y pasó otro año y tampoco se hizo. Hubo borradores y se quedaron en la gaveta, cuando tuvo que ser una prioridad.

¿Cuáles son las repercusiones de este retraso?
Hoy tenemos un Plan Nacional de Telecomunicaciones que es un microcapítulo dentro del Plan Nacional de Desarrollo, que no fue visto por los actores del sector. Entonces, el sector móvil no puede esperar un nuevo concurso público, la estrategia de banda ancha se quedará en dos megas y tampoco se decidió nada con respecto a la declaratoria de mercado en competencia, es decir, el sector telecom no tiene un plan de ruta.


Johnny Castro
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