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Viernes 18 Marzo, 2011

“El sistema no lo permite”

“La lucha generacional que hoy se plantea ya no es contra los antiguos poderes de las sombras, de la ignorancia y de la fuerza bruta, sino contra los nuevos poderes de la mente ilustrada que utiliza la fuerza de la inteligencia para manipular al ser humano.”
Dr. Ramón Muñoz S.
Supongo que al estimado lector le ha tocado alguna vez enfrentarse ante una persona que lo atiende, en institución pública o empresa privada, y al solicitar un servicio le responden: “el sistema no lo permite”, refiriéndose al sistema computarizado.
Me responde de mal humor la cajera del banco: “no podemos asignarle una nueva ficha, tiene que hacer la fila otra vez porque el sistema no lo permite”, y me surge la impotencia ante un “sistema” de tan limitadas capacidades, y que no permite el acceder a un interlocutor humano inteligente con poder de decisión.
La computadora es quizás la herramienta más poderosa de transformación cultural que el ser humano haya desarrollado, es una extensión de nuestro cerebro y no lo físico, como las demás herramientas (motores, telescopios y demás).
La computadora, como herramienta que es, está al servicio de las organizaciones sociales y de sus propósitos. Por tanto, las consecuencias de su utilización son su responsabilidad directa, ya que permiten y controlan su uso; ya sea para apoyar un diagnóstico médico, como para conducir aviones, apoyar procesos educativos, dirigir misiles “inteligentes”, o para brindar información organizada.
Algunas sugerencias para evitar la deshumanización de los sistemas computarizados, y la manipulación de unos seres humanos por parte de otros escondidos detrás de tales sistemas, pueden ser:
-El sistema debe incluir previsiones para correcciones en cuanto se detecten omisiones y errores
-El diseño del sistema debe considerar que los procesos computarizados no puede recoger en un conjunto de reglas las innumerables exigencias y posibilidades de la condición humana
-El sistema debe aceptar que una persona tenga la oportunidad de discutir sus problemas, derivados de la respuesta del sistema, con una persona que pueda tomar decisiones al respecto
-El sistema debe permitir que las personas puedan negarse a aceptar servicios o a brindar información que afecten sus vidas privadas
-Las empresas e instituciones deben garantizar a cada ciudadano el que pueda inspeccionar la información personal almacenada en sus sistemas computarizados, y a no permitir que su información sea utilizada para otros propósitos diferentes a los explicitados y aceptados cuando el ciudadano brindó su información
-Cada sistema debe establecer claramente quién o quiénes son los responsables de las acciones que tome el sistema
-El marco legal del país debe establecer claramente las reglas sobre la cual se imponen penas a quienes hagan uso no autorizado o indebido de información confidencial de las personas sobre las cuales poseen o explotan información de carácter privado
No aceptemos como excusa que “el sistema no lo permite”. Detrás del cada sistema existen responsables que deben dar la cara por las consecuencias de lo que hagan o no hagan los sistemas computarizados a su servicio.
Exijamos, por tanto, que haya respuesta y responsable humano, y que exista normativa legal, desde el ámbito constitucional, que proteja la información privada y se penalicen claramente las acciones no autorizadas, indebidas y abusivas de tales sistemas que afecten al ciudadano.

Luis Alberto Chaves Monge
Ingeniero, consultor, Universidad Fundepos-Alma Mater