Carlos Denton

Carlos Denton

Enviar
Miércoles 30 Septiembre, 2009


El Salvador; Funes arranca bien


En los primeros cien días de una administración presidencial es difícil obtener logros de importancia; sin embargo se ha establecido una tradición en los países democráticos que conlleva la realización de una medición de la gestión del gobierno nuevo. Entendiendo esta realidad, muchos de los que llegan al poder ya tienen preparadas ciertas acciones de bajo costo y de implementación rápida que aseguran que sean evaluados positivamente. Las primeras impresiones son importantes en todo lo que es la vida, incluyendo la proyección de un gobierno nuevo.
Mauricio Funes, hombre que ha vivido en y de los medios de comunicación de su país, ha entendido la importancia de cómo se perciben sus primeros meses, y en ese sentido implementó varios programas de alta visibilidad en el periodo inmediato después del 1º de junio cuando asumió el poder. En el sector educativo eliminó la práctica de cobrar una matrícula “voluntaria” para los estudiantes de las escuelas y colegios públicos, y además implementó un programa donde todos los uniformes escolares, incluyendo los zapatos, se donan a los educandos. El Salvador ha sufrido, como ha sido el caso en todos los países centroamericanos, del problema de deserción escolar, y se espera que con estas medidas, combinadas con la alimentación diaria para los estudiantes, habrá más motivación para seguir en las aulas.
Eliminó otro cobro “voluntario” que se pedía en los centros de salud del estado. Por más que se decía que era “voluntario” el pago de montos que oscilaban entre $10 y $50, la verdad es que el pueblo salvadoreño entendía que para recibir atención médica en estos centros era obligatorio pagar; era difícil este pago para los más pobres de la nación (40%) que también eran los que más ocupaban el servicio.
La tercera acción simbólica, pero de mucha importancia, ha sido la entrega de títulos de propiedad a los residentes de áreas precarias del gran San Salvador, y de otros puntos del país. Lo extraño de esto último es que Funes encontró todo listo para hacer estas entregas cuando llegó al poder. Los gobernantes areneros, admiradores de Hernando de Soto y su libro “Misterios del Capital,” ya habían avanzado bastante con los preparativos para la entrega de los títulos de propiedad, pero no habían hecho las entregas de los mismos. Funes y su administración de inmediato y de forma acelerada se pusieron a dar estos tan carecidos documentos a los ciudadanos que los estaban esperando.
Ninguna de estas medidas implicó grandes erogaciones del fisco, pero sirvieron para dar un mensaje al pueblo salvadoreño de que había llegado un gobierno preocupado por los más necesitados. El resultado ha sido una muy alta aprobación de la gestión de la administración de Funes, medido en las encuestas de opinión pública, y el incremento en la popularidad del Presidente como persona.
Tomando en cuenta que Funes tiene la tarea muy difícil de navegar entre un adversario fuerte que es el Partido ARENA y sus aliados por un lado, y por ciertos líderes del FMLN por el otro, el hecho de que su figura sea fuerte y apoyada por el pueblo en los primeros cien días es importante para su mera supervivencia política.

[email protected]