El rompecabezas del “Sheriff”
El mediocampista Diego Díaz es una buena opción para el tipo de juego que propone Javier Delgado en la Liga. Imágenes en Costa Rica/La República
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La derrota en su debut como técnico alajuelense no hace sino que poner más presión a la caldera en la que se metió Javier Delgado, tras dos años sin títulos para uno de los clubes más importantes de nuestro país.
La venta de última hora de Ronald Matarrita, el poco ritmo de jugadores que vienen de largas lesiones como Kenneth Dixon y Porfirio López, más la adaptación que necesitan hacer los jugadores recién contratados, no vislumbran un inicio muy prometedor para el “Sheriff”.
En el partido contra Uruguay se vieron cambios sustanciales en la forma de jugar de Alajuelense, que ahora dispone de volantes en su perfil natural, dos delanteros de área y solo dos hombres en el centro del campo, a diferencia de los tres que usaba con el colombiano Hernán Torres.
El “Sheriff” prometió mayor posesión y balón a ras de césped, pero ante la presión de los coronadeños en mediocampo, y en ocasiones, por aprovechar las condiciones del viento en El Labrador, sus jugadores saltaron líneas y mandaron balones largos.
El plan no salió como esperaba: cinco remates desviados y solo tres directos, agotó todas sus cartas en ofensiva y ningún jugador le respondió, además, el equipo terminó con un defensa expulsado.
Lo que sí cumplió fue lo de mayor posesión, pero esta fue infructuosa.
El partido sirvió para el debut de Diego Madrigal y Jossimar Pemberton, pendientes están los del panameño Harold Cummings, el hondureño Jorge Claros y el exlimonense Diego Díaz.
En los dos últimos podría encontrar las respuestas a la falta de juego que se mostró en Uruguay, al ser Claros un contención con bastante salida y Díaz un conductor más ofensivo que Pablo Gabas, a quien se le encomendó esa tarea el sábado anterior.
El próximo partido de Alajuelense será el domingo en Liberia, como visitante.

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