Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 16 Marzo, 2016

 Cuando se piensa en el próximo gobierno, y en las próximas elecciones, es porque este Gobierno, en el imaginario político, ya pasó literalmente, ya hizo lo que pudo hacer


Pizarrón

El próximo gobierno

Ya están abiertos los fuegos electorales. A nivel nacional los principales partidos políticos ya tienen las fechas definidas para la escogencia, en firme, de sus candidatos presidenciales, aun cuando el Tribunal Supremo de Elecciones no ha anunciado el calendario electoral del año 2017.
Está claro que antes de julio del próximo año estará lista la batería de candidatos, escogidos por Asambleas Nacionales o convenciones internas de los partidos, abiertas o cerradas.
Los partidos provinciales, que participan en la elección de 2018, para integrar la Asamblea Legislativa, ya han empezado a pulir sus armas y algunos ya anuncian sus candidatos para encabezar sus listas de diputados.
Partidos políticos y coaliciones políticas podrán participar. Partidos cuando van solos, cada uno buscando asirse del Poder Ejecutivo de manera plena y de nombrar sus propios diputados. Coaliciones cuando se unen varios partidos, dos o más, con ánimo de propiciar un frente común, más amplio, con un programa común, que puede tener un frente de unidad nacional con candidatos comunes al Poder Ejecutivo y a la Asamblea Legislativa, o con un candidato común al Poder Ejecutivo y con listas propias de diputados de cada partido de la coalición a la Asamblea Legislativa.
Esta perspectiva de coaliciones aún no se ha anunciado, ni se ha puesto en marcha, de manera pública, por parte de partidos políticos. Pero, con base en la experiencia de las pasadas elecciones municipales, se puede augurar esta posibilidad electoral.
Cuando se piensa en el próximo gobierno, y en las próximas elecciones, es porque este Gobierno, en el imaginario político, ya pasó literalmente, ya hizo lo que pudo hacer. Pareciera que en su escenario no hay más que hacer, dejando graves problemas del país y de la agenda pública, política, de Gobierno y de Estado, sin resolver.
Esta situación obliga a pensar que la integración del próximo Gobierno debiera reflexionarse, en serio, desde la perspectiva de una Gran Coalición Política Nacional para asumir el Gobierno de la República, y con ese consenso político, y el apoyo electoral ciudadano, poder afrontar los retos que tenemos institucionales, de Reforma de Estado y de Reforma Legislativa, de desarrollo y fortalecimiento de los derechos ciudadanos y de las libertades públicas, de asuntos fiscales, de infraestructura, del desarrollo tecnológico y de las telecomunicaciones nacionales, de la producción nacional y de los mercados internacionales, de la necesidad de inversión extranjera, de pobreza y extrema pobreza, de empleo, desempleo y trabajo informal, de educación primaria, secundaria y universitaria, de salud en general y de la desnutrición que afecta a miles de niños hoy, que de no resolverse será una carga social creciente en el futuro, de puertos y aeropuertos, de seguridad y violencia social, de lucha contra las drogas, el narcotráfico y la corrupción que afecta todos los poros de la vida nacional.
Estos son tan solo algunos de esos problemas que urge atender, con visión nacional, con interés solo en el mejor destino de la Patria y en las mejores condiciones de vida y de trabajo para los Ciudadanos, con la mayor estabilidad política, económica y social posible.
¿Será posible realizar esta coalición política, o en su defecto que el Próximo gobierno se integre con esa visión, por iniciativa del próximo Gobernante electo? ¿Podemos soñar o esperanzar esto? Yo sí lo deseo… ¿y, usted?

Vladimir de la Cruz