Enviar

El Día Internacional de la Mujer no debe ser nunca lo que son otro tipo de celebraciones (un regalo, un viaje, una cena), sino una nueva ocasión para hacer recuento de lo avanzado y de planes para continuar, a fin de que ellas puedan desarrollar plenamente su potencial


El potencial de las mujeres

A propósito del Día Internacional de la Mujer, este medio publicó ayer la IV edición especial dedicada a celebrar ese día.
Un abanico de interesantes mujeres exponiendo sus puntos de vista acerca de la situación de ellas y de otras también en el país, y las oportunidades que hoy tienen para surgir, dan un panorama que, no siendo exhaustivo, es una buena oportunidad para reflexionar sobre este tema además de rendirles homenaje.
Ante todo, ¿por qué rendir homenaje a las mujeres?
La razón es bastante obvia pero vale la pena recordarla. Ellas han tenido que dar una dura lucha de siglos para alcanzar derechos que antes eran exclusivos de los hombres, por ejemplo, estudiar en una universidad.
Han sido, a lo largo de esos siglos, ultrajadas, obligadas a obedecer y hasta asesinadas por una cultura machista cuyos extremos conmueven aun hoy que ya la situación ha cambiado.
Hoy las mujeres tienen muchos de los derechos que asisten a los hombres, aunque falta camino que andar para que exista la igualdad total.
Por eso es tan importante nuestra edición de ayer, en la que numerosos temas relacionados con esto se plantean, para que nos sirvan de base para analizar qué nos falta.
El duro trabajo del hogar, por ejemplo, de aquella que no cuenta con la ayuda de su pareja ni de los hijos si los hay, es apenas una de las injusticias que subsisten.
No se paga un salario por ese trabajo, a pesar de que es indispensable para la vida en sociedad, para el cuido y educación de los menores y para poder dedicarse a producir fuera de casa.
Pero entre las múltiples cosas que podríamos enumerar, quizás una de las que más trascendencia tengan es el hecho de que el talento, las ideas, las capacidades de muchísimas mujeres que podrían estar aportando su visión de mundo y su capacidad innovadora, se pierden porque o están desempleadas o inhibidas de ocupar los más altos puestos donde se toman las decisiones.
Hay sin embargo, debe admitirse, una nueva conciencia ya en muchísimos hombres que están colaborando y luchando junto a las féminas para que todo alcance el nivel justo de igualdad.
Lo cierto es que el Día Internacional de la Mujer no debe ser nunca lo que son otro tipo de celebraciones (un regalo, un viaje, una cena), sino una nueva ocasión para hacer recuento de lo avanzado y de planes para continuar, a fin de que ellas puedan desarrollar plenamente su potencial, sin competir con los hombres sino complementándose unos a otros.
 

 

Ver comentarios